La empresa estadounidense Vatn Systems presentó SIGURD, un sistema modular de contramedidas contra minas navales que combina en una misma familia de vehículos las tareas de búsqueda, identificación y neutralización de amenazas submarinas. La solución está basada en el vehículo submarino autónomo Skelmir S6. Fue diseñada para ser transportable por personal, desplegarse con rapidez y reducir la exposición de buques y especialistas a zonas potencialmente minadas.

Las variantes de SIGURD
SIGURD está compuesto por dos variantes que pueden operar por separado o de manera coordinada. La primera está destinada a la detección y equipa al S6 con un sonar de barrido lateral. Según Vatn, puede buscar minas a profundidades operativas de hasta 100 metros, tiene una autonomía aproximada de seis horas y un alcance de misión de 30 millas náuticas, equivalentes a unos 56 kilómetros.
El sonar de barrido lateral emite pulsos acústicos hacia ambos lados del vehículo y construye imágenes del fondo marino a partir de los ecos recibidos. Esto permite localizar objetos, reconocer formas anómalas y marcar posibles minas para su análisis posterior. El vehículo puede recorrer una zona de manera autónoma, siguiendo rutas preprogramadas sin necesidad de permanecer conectado físicamente a un buque.
La segunda variante está destinada a la neutralización. Utiliza sensores orientados hacia adelante para aproximarse a un blanco previamente confirmado y realizar la fase terminal de la misión. Los operadores pueden seleccionar un funcionamiento completamente autónomo o mantener a una persona dentro del circuito de decisión antes del enfrentamiento final.
Ambas versiones emplean una interfaz de comando y control basada en TAK, una arquitectura utilizada para compartir posiciones, objetivos e información táctica entre diferentes unidades.

Un sistema en fase de pruebas
Vatn sostiene que SIGURD ya fue probado con clientes gubernamentales y que logró detectar e interceptar minas inertes durante los ensayos. La compañía espera que el sistema pueda comenzar a desplegarse durante 2026, aunque no informó públicamente qué organismos participan en las pruebas ni cuál será el método concreto utilizado para destruir o inutilizar las minas.
La propuesta apunta a reemplazar operaciones tradicionalmente lentas y riesgosas por grupos de vehículos autónomos relativamente pequeños y escalables. Su principal ventaja no sería únicamente localizar minas, sino completar toda la secuencia operativa con una arquitectura común de vehículos, sensores, software y control.
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