La startup china Spark Space prueba su motor eléctrico y consigue nuevas rondas de financiamiento

La startup china Spark Space prueba su motor eléctrico y consigue nuevas rondas de financiamiento.

La startup china Spark Space prueba su motor eléctrico y consigue nuevas rondas de financiamiento. Crédito: Spark Space.

La empresa china Spark Space avanza en el desarrollo de Jinhua-1, también llamado Evolution-1, un cohete orbital impulsado por motores alimentados mediante bombas eléctricas. La compañía realizó pruebas de su motor Lieyan-2 y consiguió nuevas rondas de financiamiento para acelerar el programa. Su objetivo es realizar el primer vuelo del vehículo en 2027 y posicionarse dentro del competitivo mercado chino de lanzamientos comerciales.

La empresa china Spark Space avanza en el desarrollo de Jinhua-1, un cohete orbital impulsado por los motores Lieyan-2.

Spark Space tiene sede en Hefei y forma parte de una nueva generación de empresas privadas chinas que buscan reducir costos y aumentar la frecuencia de acceso al espacio. En junio, la firma completó una ronda Pre-A cercana a los 100 millones de yuanes, unos US$ 14 millones, con participación de Yunze Capital y Orbital Chenguang. Ese capital se suma a financiamientos previos y será destinado al desarrollo del motor, la producción del cohete y la ampliación de sus instalaciones industriales.

Lieyan-2, el corazón de Jinhua-1

El motor ensayado, Lieyan-2, utiliza queroseno de grado cohete y oxígeno líquido. A diferencia de los motores líquidos tradicionales, que emplean turbobombas accionadas por gases calientes para inyectar propelentes en la cámara de combustión, este sistema usa motores eléctricos y baterías para mover las bombas. La arquitectura puede ser más simple, con menos piezas, menos tuberías y menor complejidad de fabricación. La dificultad es que las baterías agregan masa y el rendimiento depende de motores eléctricos muy potentes y de una alta densidad energética.

Según la empresa, cada Lieyan-2 desarrolla unas 10 toneladas de empuje. El Jinhua-1 será un cohete de dos etapas, de 27,5 metros de largo y 2,25 metros de diámetro. La primera etapa utilizará nueve motores Lieyan-2, mientras que la segunda llevará una variante optimizada para operar en vacío. En conjunto, el vehículo tendrá unas 90 toneladas de empuje al despegue y podrá colocar hasta 1.500 kilos en órbita baja o 1.000 kilos en órbita heliosincrónica. Si logra volar, será el cohete de bombas eléctricas de mayor capacidad desarrollado hasta ahora.

El chino Jinhua-1 será un cohete de dos etapas, de 27,5 metros de largo y 2,25 metros de diámetro.

Spark Space, la competencia de la estadounidense Rocket Lab

La referencia internacional más conocida para esta tecnología es Electron, de Rocket Lab, que usa motores Rutherford también alimentados por bombas eléctricas. Sin embargo, Electron pertenece a una categoría más pequeña y puede llevar alrededor de 300 kilos a órbita baja. Spark Space intenta llevar ese concepto a una escala mayor, orientada a lanzamientos rápidos y reposición de constelaciones satelitales. Esa apuesta puede darle una ventaja de costos, pero también implica validar en vuelo una tecnología que todavía no demostró su madurez en vehículos de mayor porte.

El avance de Spark Space se da en un momento de fuerte expansión del sector espacial comercial chino. Empresas como LandSpace, Space Pioneer, Galactic Energy, CAS Space y Expace compiten por nuevos lanzadores, tecnologías reutilizables y servicios para constelaciones. En ese escenario, Jinhua-1 todavía debe superar pruebas integradas, producción, ensayos de etapas y su primer vuelo orbital. Su valor no está solo en sumar otro cohete al mercado, sino en probar si las bombas eléctricas pueden dejar de ser una solución para lanzadores pequeños y convertirse en una alternativa viable para vehículos comerciales más capaces.

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