Rusia lanzó más de 300 drones sobre Ucrania en una nueva oleada de saturación aérea

Bomberos trabajan en un edificio alcanzado por un ataque de dron ruso en la región de Odesa, Ucrania, el 15 de abril de 2026. Crédito: Prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en Odesa/REUTERS.

Bomberos trabajan en un edificio alcanzado por un ataque de dron ruso en la región de Odesa, Ucrania, el 15 de abril de 2026. Crédito: Prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en Odesa/REUTERS.

Rusia lanzó durante la noche una de las mayores oleadas aéreas recientes contra Ucrania. Según la Fuerza Aérea ucraniana, entre el martes 14 y el miércoles 15 de abril disparó 324 drones y tres misiles balísticos. El ataque alcanzó varias regiones, dejó una persona muerta y al menos siete heridos, y volvió a mostrar hasta qué punto los drones de largo alcance y bajo costo se convirtieron en una pieza central de la campaña rusa.

Bomberos trabajan en un edificio alcanzado por un ataque de dron ruso en la región de Odesa, Ucrania, el 15 de abril de 2026. Crédito: Prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en Odesa/REUTERS.

Ucrania aseguró haber derribado o neutralizado 309 drones, aunque los misiles y 13 UAV impactaron en nueve puntos. Hubo daños en Zaporizhzhia, Dnipro, Cherkasy y en infraestructura portuaria sobre el Danubio, en la región de Odesa, una zona clave para la salida de cargas y la logística ucraniana. En ese marco, el presidente Volodímir Zelenski volvió a reclamar más misiles antiaéreos, mientras Kiev avanzó ese mismo día en nuevos acuerdos de cooperación militar con Alemania y en producción de drones con Noruega.

Los posibles responsables de la nueva oleada aérea de Rusia

Por la escala del ataque, es probable que la base de la oleada haya estado compuesta por drones Geran-2, la versión rusa del Shahed-136 iraní. Este es hoy el sistema de ataque de largo alcance que Moscú emplea con más frecuencia en este tipo de bombardeos. Se trata de drones kamikaze, más lentos, pero más baratos, que un misil, y utilizados para saturar la defensa enemiga. Monitores independientes de la guerra aérea vienen señalando que el Geran-2 sigue siendo el dron ruso más usado en ataques profundos sobre territorio ucraniano.

El Shahed-136/Geran-2 tiene una envergadura cercana a 2,5 metros, una masa total de alrededor de 200 kg y una velocidad de crucero del orden de 120 km/h. Su alcance abierto llega al menos a unos 2.000 km, una distancia suficiente para despegar lejos del frente y alcanzar ciudades, depósitos o puertos.

Bomberos trabajan en un edificio alcanzado por un ataque de dron ruso en la región de Odesa, Ucrania, el 15 de abril de 2026. Crédito: Prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en Odesa/REUTERS.

En ataques de esta escala también es razonable pensar en la participación de drones señuelo Gerbera, que Rusia suele mezclar con los Shahed para confundir radares y forzar a Ucrania a gastar interceptores. Son aparatos más livianos y baratos, con estructura simple de madera y espuma, un peso máximo cercano a 18 kg, velocidad de hasta 160 km por hora y un alcance que algunas fuentes ubican en torno a los 600 km. Aunque ciertos ejemplares pueden llevar una pequeña carga explosiva o equipos de observación, su función principal es saturar la defensa y abrir camino para los drones de ataque más pesados.

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