El nuevo módulo lunar de Blue Origin, Blue Moon Mark 1 “Endurance”, completó con éxito un ensayo de vacío térmico previo a despegar hacia la Luna. Se trata de una evaluación que simula el vacío del espacio y los cambios extremos de temperatura que enfrentará el vehículo fuera de la Tierra. En un posteo de X, la empresa señaló que ahora el módulo se prepara para el regreso a Florida.

Endurance forma parte de la familia Blue Moon, y se trata del modelo Mark 1, una versión que busca transportar carga a la superficie lunar. Según Blue Origin, este vehículo está diseñado para viajar en un solo lanzamiento, operar sobre la Luna y entregar hasta tres toneladas métricas de carga en cualquier punto de la superficie. Además, la compañía explica que se trata de una misión demostradora previa a etapas más ambiciosas de su programa lunar, que busca validar sistemas críticos como el motor BE-7, los sistemas criogénicos de potencia y propulsión, la aviónica, las comunicaciones continuas y la capacidad de aterrizar con una precisión de hasta 100 metros.
La misión de MK1 se enmarcar dentro del CLPS (Commercial Lunar Payload Services), un programa de la NASA que contrata a empresas privadas para llevar instrumentos científicos y demostraciones tecnológicas a la superficie lunar. La idea es usar estos vuelos comerciales para reunir información, probar sistemas en condiciones reales y preparar futuras misiones más complejas dentro de la campaña Artemisa, orientada al regreso sostenido de Estados Unidos a la Luna. En el caso de Blue Origin, la NASA prevee al MK1 para entregas del CLPS hacia la región del polo sur lunar.
Los ensayos ambientales
Los ensayos de vacío térmico (Thermal Vacuum, TVAC) recrean en la Tierra el ambiente que una nave encontrará fuera del planeta. En esas campañas se simula un entorno casi sin aire, sin la protección de la atmósfera terrestre, y con cambios térmicos muy severos: temperaturas muy altas cuando el vehículo queda expuesto a la radiación solar y muy bajas cuando permanece en sombra. Este tipo de pruebas es fundamental para verificar si el hardware puede resistir y seguir funcionando en condiciones extremas antes del vuelo. En el caso de Endurance, el módulo se ensayó dentro de la histórica Chamber A del Centro Espacial Johnson, una instalación de gran tamaño utilizada desde la era Apolo y preparada para probar vehículos espaciales completos.
Antes de esta campaña, Blue Origin ya había llevado al MK1 a Florida para su etapa de ensayos acústicos. Ese tipo de prueba busca reproducir en tierra el fuerte ambiente sonoro del lanzamiento, ya sea dentro de una cámara reverberante o mediante arreglos de parlantes de alta potencia. La idea es comprobar que la estructura, los equipos y los sistemas soporten la presión sonora y las vibraciones asociadas al despegue.


Por ahora, la compañía no detalló qué ensayos específicos vendrán después del regreso a Florida. Sin embargo, la NASA mantiene al Blue Moon MK1 en su calendario de misiones CLPS para 2026, lo que implica que el módulo sigue avanzando dentro de la campaña previa a vuelo. Además, un informe reciente de la Oficina del Inspector General de la NASA señaló que Blue Origin prevé realizar dos misiones con la variante Mark 1 para validar subsistemas y operaciones críticas antes de pasar a etapas posteriores del programa Blue Moon.
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