Conocé a los pequeños satélites que Argentina tiene en el espacio

Debido a la incorporación del CubeSat ATENEA a la reciente misión Artemisa II de la NASA con objetivo la Luna, los pequeños satélites de Argentina han captado la atención de la opinión pública. El nanosatélite ATENEA es cúlmen de los pequeños satélites que ha desarrollado la industria espacial argentina, pero no es único.

Imagen del despegue del cohete Space Launch System (SLS) de la NASA, que puso en órbita al CubeSat ATENEA.

La industria de los pequeños satélites ha transformado la política New Space al democratizar el acceso al espacio mediante el uso de tecnologías ágiles, costos reducidos y ciclos de desarrollo acelerados. A través de la implementación de megaconstelaciones en órbita terrestre baja (LEO), estos dispositivos garantizan una conectividad global ,y actúan como una infraestructura para la observación terrestre en tiempo real. Su objetivo es impulsar sectores críticos como la agricultura , la gestión de desastres y la seguridad nacional.

¿Qué es un pequeño satélite?

Los pequeños satélites son dispositivos espaciales caracterizados por su masa reducida y dimensiones compactas, lo que les permite ser lanzados a costos menores que los satélites tradicionales. Su diseño se basa, a menudo, en componentes electrónicos de consumo (COTS) integrados, lo que acelera su fabricación y despliegue.

La clasificación principal se basa en su masa al momento del lanzamiento, aunque existe una subdivisión técnica importante:

Además, existe otra tipología dependiendo del propósito de la misión propósito. Existen misiones de demostración tecnológica (TechDemo) los cuales buscan validar que una nueva tecnología funciona en el entorno hostil del espacio (vacío, radiación, ciclos térmicos). Por otro lado, los satélites de generación, están diseñados para producir ingresos o información crítica constante como imágenes, conectividad IoT y señales meteorológicas.

Imagen de escala real de un femtosatélite, el pequeño satélite de menor medida.

ATENEA, la joya de la corona argentina

El pequeño satélite ATENEA tiene como objetivo central desarrollar experimentos científicos, validar tecnologías en condiciones extremas y democratizar el acceso a la información satelital.

Este proyecto, incorporado en la misión Artemisa II de la NASA, fue gestionado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), y desarrollado por la Universidad Nacional de la Plata (UNLP), la Universidad Nacional San Martín (UNSAM) y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.

Este microsatélite, clasificado como un CubeSat de clase 12U (30 x 20 x 20 cm), integra varios elementos clave. El Sistema de Energía (EPS) gestiona el suministro mediante paneles solares de alta eficiencia. La Computadora de a bordo (OBC) es el cerebro que procesa las instrucciones en tiempo real. Y, por último, el complejo Sistema de Control de Actitud (ADCS), encargado de orientar con exactitud la carga útil, compuesto por cámaras CMOS de alta resolución y sensores especializados

El CubeSat ATENEA, el pequeño satélite argentino a bordo de la misión Artemisa II de la NASA.

Satellogic, la empresa pionera

Antes de consolidarse como una potencia global en imágenes satelitales, la empresa Satellogic inició su camino con los pioneros CubeBug-1 “Capitán Beto” y CubeBug-2 “Manolito” en 2013. Estos fueron los primeros CubeSats de Argentina, desarrollados con fines educativos y financiados por el Ministerio de Ciencia para probar cámaras y tecnología en órbita. La empresa sentó las bases de lo que hoy es una de las compañías espaciales más importantes de la región.

Innova Space, la líder marplatense

La empresa de picosatélites Innova Space de Mar del Plata, nació en una escuela técnica pública y se convirtió en una startup líder. Hoy es una empresa líder que impulsa la constelación “Libertadores de América”, un ambicioso plan para lanzar unos 100 satélites pequeños destinados a sectores como el agro y la minería.

Su primer gran hito fue el MDQUBESAT-1 “San Martín”, un picosatélite de solo 500 gramos lanzado por SpaceX en 2022, diseñado específicamente para dar conexión a internet (IoT) en zonas rurales donde. Con futuros lanzamientos como el “Juana Azurduy“, esta iniciativa busca garantizar conectividad total en áreas remotas de forma eficiente y económica.

MDQUBESAT-1 “San Martín, picosatélite de la empresa argentina Innova Space. Crédito: Innova Space.

Proyectos y democratización espacial

Además de instituciones públicas y empresas, diversas instituciones argentinas impulsan el talento joven mediante proyectos innovadores. Un ejemplo es el certamen CanSat, donde estudiantes de secundaria fabrican satélites del tamaño de una lata.

Esquema de los componentes de prototipo CanSat. Crédito: CanSat.

También destaca el satélite de madera desarrollado por estudiantes para probar materiales biodegradables en el espacio y las investigaciones de la Universidad de Palermo en colaboración con SpaceX. Estas iniciativas universitarias y juveniles son fundamentales para democratizar el acceso a la tecnología espacial y formar a los futuros profesionales del sector en el país.

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