ASELSAN, una de las principales firmas de electrónica de defensa de Turquía, puso en órbita a LUNA-2, el segundo satélite de su serie para Internet de las Cosas (IoT) desde el espacio. El lanzamiento se realizó el 30 de marzo desde California, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, en la misión rideshare Transporter-16. El objetivo declarado del satélite es transmitir datos de sensores desde zonas remotas donde la infraestructura terrestre no llega.
ASELSAN es una compañía internacional de electrónica de defensa con actividades que van desde debajo del mar hasta el espacio exterior. Ofrece soluciones en radar, guerra electrónica, defensa aérea, comunicaciones, sistemas satelitales y espaciales, además de sectores civiles como energía, transporte y salud. Ahora, la compañía suma a LUNA-2 para operarlo dentro de su propia solución de conectividad/sensado espacial.
Características técnicas y capacidades
Según ALESAN, el nanosatélite LUNA-2 es capaz de entregar datos de sensores de manera segura e ininterrumpida incluso en regiones aisladas. La compañía afirma que el diseño, desarrollo, producción, integración y ensayos se hicieron puertas adentro. Además, explicó que el software de vuelo, el software de control en tierra, la carga útil LoRa y la unidad de transferencia de datos se desarrollaron con recursos propios.
La carga útil, LoRa, es una tarjeta transceptora, un sistema de comunicación de bajo consumo y largo alcance. Su función no es dar conectividad masiva a redes satelitales como Starlink, sino enlazar sensores y dispositivos remotos que envían poca información, como mediciones, telemetría o señales de estado. Así, cumple una taréa idónea para un nanosatélite: permite cubrir grandes superficies con un gasto energético bajo y con una arquitectura mucho más liviana que la de otros sistemas de comunicación espacial.

LUNA-2, además, llega para operar en conjunto con LUNA-1, lanzado en diciembre de 2025 también con SpaceX, bajo la misión Transporter-15. En ese caso, según ASELSAN, el satélite se insertó en órbita baja heliosincrónica de 510 km. Las primeras señales de telemetría se recibieron en su estación terrena de Ankara.
En el contexto internacional, el movimiento encaja perfecto con una transformación más amplia del sector espacial. La combinación de lanzamientos compartidos, nanosatélites especializados y redes IoT de bajo consumo está abriendo un negocio distinto al de las grandes constelaciones de banda ancha. La propia LoRa Alliance viene promoviendo la integración entre LoRaWAN y satélites como una forma de extender cobertura IoT a zonas remotas y desatendidas.
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