La Armada de Estados Unidos volvió a poner en servicio uno de sus sistemas de energía dirigida más avanzados al reactivar el SSL-TM, un láser de estado sólido de 150 kW que había sido retirado de un buque de guerra y permanecía fuera de servicio. El sistema, formalmente identificado como Laser Weapon System Demonstrator Mk 2 Mod 0, fue restaurado durante 2025 para participar en el ejercicio Crimson Dragon, donde logró derribar cuatro drones durante pruebas en un entorno operativo simulado.

El arma había sido instalada originalmente en 2019 a bordo del buque anfibio USS Portland, como parte de la evolución de la familia de láseres navales de la US Navy. Se trata del sucesor del AN/SEQ-3 LaWS de 30 kW, que había sido desplegado años antes en el USS Ponce. A diferencia de aquel primer sistema, el SSL-TM fue concebido para cerrar brechas concretas frente a amenazas asimétricas, especialmente vehículos aéreos no tripulados y embarcaciones rápidas de superficie, y al mismo tiempo servir como banco de pruebas para futuras arquitecturas de integración en la flota.
Un láser naval de 150 kW entra en una categoría donde ya no se habla únicamente de deslumbrar sensores o degradar pequeños blancos, sino de generar efectos destructivos sobre drones y otros objetivos ligeros mediante concentración sostenida de energía sobre un punto. Para lograrlo, el sistema necesita no solo el emisor láser en sí, sino también una cadena completa de generación eléctrica, gestión térmica, control de haz, estabilización y adquisición de blancos, especialmente compleja en un entorno marítimo donde el movimiento del buque, la humedad y las condiciones atmosféricas afectan directamente el rendimiento.

El SSL-TM ya había mostrado capacidades reales antes de ser retirado del Portland. En mayo de 2020 destruyó un dron durante pruebas en el Golfo de Adén, y en diciembre de 2021 neutralizó un blanco de superficie. Sin embargo, pese a esos resultados, la Armada avanzó con su desinstalación en el año fiscal 2023. El dato no es menor: incluso los sistemas que demuestran capacidad táctica pueden quedar fuera de servicio si no encajan todavía en una arquitectura madura de adquisición, sostenimiento y despliegue operativo.
La reactivación se produjo cuando el Directed Energy Systems Integration Laboratory (DESIL), en Naval Base Ventura County, recibió la orden de restaurar funciones críticas del sistema para integrarlo al ejercicio Crimson Dragon. Esa actividad reunió a unos 20 contratistas de defensa en un escenario de combate simulado orientado a probar drones, sensores y sistemas antidron en misiones de defensa de bases, fuegos de largo alcance y defensa integrada. Todo indica que el SSL-TM volvió a emplearse en un rol de defensa aérea de punto o protección de áreas de embarque y despliegue, aunque no trascendieron detalles finos sobre la geometría de los blancos ni sobre las distancias de enganche.
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