La Armada de Estados Unidos y la Administración de Servicios Generales (GSA) adjudicaron a Gecko Robotics un contrato IDIQ a cinco años con un techo de 71 millones de dólares, el mayor contrato de robótica que la Armada ha otorgado hasta la fecha, para desplegar robots autónomos e inteligencia artificial en la inspección y mantenimiento de buques de guerra. El contrato arranca con una adjudicación inicial de 54 millones de dólares y cubre 18 buques de la Flota del Pacífico en los primeros nueve meses, con todos los sistemas disponibles para cualquier rama del Departamento de Defensa.

La startup con sede en Pittsburgh, fundada en 2013 y valorada en 1.250 millones de dólares tras una ronda de financiación de 125 millones en junio de 2025, desarrolla robots capaces de trepar cascos de buques, inspeccionar cubiertas de vuelo, analizar soldaduras y acceder a tubos de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales. Sus sistemas identifican reparaciones necesarias hasta 50 veces más rápido y con mayor precisión que los inspectores humanos, y pueden hacerlo mientras el buque está todavía en operación, antes de que llegue al dique seco. El resultado es un “gemelo digital” completo de cada unidad: un modelo digital que representa el estado de salud del activo en tiempo real y permite acelerar la toma de decisiones sobre reparaciones, reduciendo los días que cada buque pasa fuera de servicio.
El contrato está directamente vinculado al objetivo declarado del Jefe de Operaciones Navales: alcanzar el 80 por ciento de disponibilidad operativa de la flota para 2027. El punto de partida es crítico: en enero de 2026, 52 de los aproximadamente 290 buques de combate de la Armada estaban inmovilizados para reparación. El almirante Jim Downey, comandante del Comando de Sistemas Navales (NAVSEA), reveló que solo el 41 por ciento de los buques completó sus reparaciones a tiempo en 2025, frente a una meta del 71 por ciento. Una sola evaluación robótica y renderizado digital de una cubierta de vuelo eliminó más de tres meses de posibles días de retraso en el mantenimiento, según datos oficiales de la Armada.
Jake Loosararian, cofundador y CEO de Gecko Robotics, describió el principio operativo: “Una vez que creás esa representación digital del estado y las condiciones del activo, podés acelerar la velocidad con la que tomás decisiones y realizás reparaciones. Querés construir un modelo vivo que garantice que estás reduciendo los días que esos activos tienen que pasar fuera de servicio.” Los robots de Gecko recopilan datos sobre cascos, cubiertas, soldaduras y componentes internos, incluyendo defectos estructurales invisibles al ojo humano, y el software genera modelos predictivos que identifican qué va a fallar y cuándo, antes de que ocurra.

Justin Fanelli, director de tecnología del Departamento de la Armada, planteó el valor estratégico del contrato en términos concretos: los sistemas de Gecko no mejoran los resultados por puntos porcentuales, sino por órdenes de magnitud, lo que se traduce en una gestión de flota más rápida y más eficiente. La aplicación de la robótica y la IA no se limita al mantenimiento: Gecko está desplegando sus sistemas también en cadenas de suministro previas a los astilleros, para hacer más eficiente la producción de forjas y fundiciones que hoy se descartan a un coste de millones de dólares por unidad.
El contexto estratégico que da urgencia al contrato es la brecha industrial con China. La capacidad de construcción naval china es 232 veces mayor que la estadounidense, según una diapositiva desclasificada del Comando de Inteligencia Naval. China se encamina a tener 435 buques para 2030, mientras la Armada estadounidense proyecta 294 para ese año según el último presupuesto de FY2025, y enfrenta un escenario en el que las bajas por retiro superan sistemáticamente las incorporaciones por construcción nueva. En ese contexto, mantener operativos los buques existentes durante más tiempo y con mayor disponibilidad no es una optimización logística: es un imperativo estratégico. EE.UU. no puede construir la flota que necesita en el plazo que necesita. Lo que sí puede hacer es que cada uno de sus buques esté disponible el mayor porcentaje de tiempo posible.
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