DARPA confirmó que su programa LongShot, un dron autónomo de combate que se lanza desde otra aeronave, superó hitos técnicos y recibió la designación X-68A. Ahora, el sistema avanza camino a una campaña de pruebas de vuelo que podría comenzar hacia fines de 2026.

Concepto artistístico de un escenario imaginario en el que un avión LongShot lanza misiles aire-aire. Crédito: DARPA.

La agencia lo presentó como un intento de cambiar la lógica del combate aire-aire. En lugar de que un caza tripulado se acerque para disparar, liberaría un sistema no tripulado que vuele por delante y use sus propios misiles aire-aire, manteniendo al avión madre más lejos de la zona de disputa.

Del concepto al X-68A

En su comunicado, DARPA informó avances que apuntan a bajar riesgo antes de volar. Desde ensayos en túnel de viento a escala real, pruebas exitosas del sistema de recuperación por paracaídas y validaciones del mecanismo de liberación asociado al armamento o submunición cautiva del demostrador. Todo eso alimenta la próxima fase, una campaña integrada que buscará comprobar desempeño, aeronavegabilidad y empleo seguro desde una plataforma tripulada.

El plan de pruebas, según el anuncio, contempla demostrar el lanzamiento del X-68A desde un F-15, verificar que el vehículo puede operar de forma segura y, además, eyectar una submunición durante el perfil de ensayo. Al frente industrial está General Atomics Aeronautical Systems (GA-ASI), responsable por diseño, construcción y demostración del concepto, mientras que distintas organizaciones del ecosistema de test y evaluación de EE. UU. aportan instalaciones, ingeniería y soporte.

¿Dónde entra LongShot en el mapa de la aviación militar?

El programa LongShot se inscribe en una tendencia más amplia de Estados Unidos de distribuir funciones de combate en sistemas no tripulados para ganar alcance y supervivencia en entornos con defensas densas. LongShot no busca reemplazar al caza, busca ampliarlo. Si el avión tripulado queda más atrás, reduce exposición del piloto, mientras acerca el punto de disparo con un vector prescindible y recuperable.

En paralelo, DARPA insiste en que el sistema pueda emplear cualquier plataforma, con capacidad para integrarse en cazas o bombarderos, e incluso como munición paletizada desde aviones de transporte. Eso abre escenarios de empleo distintos, desde escoltas de largo alcance hasta camiones de misiles que se despliegan en masa sin comprometer aeronaves tripuladas en primera línea.

El programa, además, arrastra una historia de iteración típica de DARPA. LongShot fue anunciado públicamente en 2021 con varios contratistas en fases tempranas, y con el tiempo quedó General Atomics como actor principal. En paralelo, la agenda de pruebas se fue ajustando con el foco puesto en una integración más operativa. El resultado, por ahora, es un demostrador y un objetivo concreto: llegar a vuelo y mostrar que el esquema funciona en condiciones reales.

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