La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) avanza en la construcción de la Estación Terrena Base Belgrano II (ETBB 2) en la Antártida Argentina, una obra pensada para reforzar la infraestructura nacional de enlace con satélites. El proyecto se desarrolla en la Base Antártica Conjunta Belgrano II, uno de los puntos habitados más australes del país. Allí, el viento, la nieve y el frío vuelven cualquier tarea logística y de montaje mucho más compleja. La meta es dejar preparada la infraestructura de soporte para instalar, en campañas posteriores, el sistema de antenas que permitirá comunicarse con satélites de órbita polar.

El avance se enmarca en la Campaña Antártica de Verano 2025/26 y forma parte del plan de fortalecimiento de la Red de Estaciones Terrenas de la CONAE. En esta etapa, la agencia nacional comparitó que profesionales de CONAE y de VENG S.A. completaron la obra civil crítica, que incluye plataformas y estructuras que serán la base para el montaje de antenas y equipos de comunicaciones. Este paso es clave porque la infraestructura de la base debe ser capaz de resistir las condiciones extremas del continente blanco, para lo que debe quedar firmemente anclada. La propia Armada Argentina también informó sobre el despliegue del personal y la continuidad de los trabajos como parte de esa estrategia de ampliar capacidades en tierra.
¿Por qué instalar una estación terrena en la Antártida?
Las estaciones terrenas son el puente que vincula a un satélite con los sistemas en tierra. Permite enviar comandos, recibir telemetría (el estado de salud del satélite) y descargar datos, como imágenes o mediciones científicas. En particular, ubicar una estación en un punto tan austral tiene una ventaja fundamental. Los satélites polares, muy comunes en observación de la Tierra, orbitan la tierra “de norte a sur”, pasando con mucha frecuencia por altas latitudes. Con una estación tan austral, se abren más ventanas de contacto para control y bajada de información.
En este contexto, el emplazamiento y nivelación de las plataformas para las antenas define la precisión mecánica y la estabilidad que después se necesita para apuntar, seguir el satélite y sostener el enlace. Sobre todo, en escenarios de viento fuerte y nieve, como los que se ven en el material difundido por CONAE.

La Base Belgrano II
La Base Belgrano II, inaugurada en 1979, está ubicada en la bahía Vahsel, y es uno de los asentamientos permanentes más australes de Argentina. Esa localización explica por qué la logística es tan determinante. Para mover personal, materiales y equipamiento se requiere coordinación con el Comando Conjunto Antártico y con los organismos del sistema antártico nacional, además del apoyo de medios navales. La Cancillería y el Ejército detallan el rol estratégico y las condiciones particulares de la base, incluyendo su aislamiento y el régimen de día/noche polar.

La ETBB 2 llega a complementar y expandir la red argentina de estaciones terrenas. Hoy la CONAE ya opera infraestructura clave en el continente, como su estación en Tierra del Fuego, cerca de Tolhuin, diseñada para recibir datos de satélites de observación terrestre y trabajar en condiciones climáticas exigentes del sur. Sumar una estación todavía más austral apunta a ganar cobertura, flexibilidad operativa y autonomía para servicios satelitales. Más oportunidades de contacto suelen traducirse en descargas más rápidas, mejor capacidad de respuesta ante contingencias y mayor eficiencia para misiones de observación y ciencia.
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