La NASA empezó la cuenta regresiva para su próxima gran prueba del cohete Space Launch System (SLS) rumbo a Artemisa II, la misión que volverá a llevar astronautas al entorno lunar después de más de 50 años. El sistema de lanzamiento está listo para el wet dress rehearsal (WDR), un ensayo general de carga de combustible, que también simulará el conteo final el lunes 2 de febrero. La prueba estaba inicialmente prevista para el sábado 31 de enero, pero una ola de frío y viento en Florida obligó a la NASA a reprogramarla, para no exponer los equipos a condiciones fuera de los márgenes permitidos.

El SLS y la cápsula Orion llegaron a la Plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy el 17 de enero, luego del traslado desde el Vehicle Assembly Building (VAB). Crédito: NASA.

Según la propia agencia, el operativo ya está en marcha y apunta a una ventana simulada de lanzamiento a las 9:00 p.m. EST del 2 de febrero (11:00 p.m. hora de Argentina). Con la postergación del ensayo, también se ha atrasado la primera oportunidad de lanzamiento: ahora la NASA apunta no antes del 8 de febrero, condicionada por las condiciones climaticas y los resultados del ensayo.

¿Qué es el wet dress rehearsal? ¿Qué sigue luego?

El wet dress rehearsal es un simulacro completo de lanzamiento con carga real de propelentes criogénicos. En el tramo más crítico, los equipos cargan las dos etapas principales del SLS con más de 2,65 millones de litros de oxígeno y hidrógeno líquidos.

El objetivo de la prueba avanzar en el conteo de la misión hasta llegar a T-33 segundos. En ese punto, en un lanzamiento real, el control pasa a la computadora del cohete para el monitoreo automático final. Luego, el equipo reinicia el conteo a T-10 minutos y lo ejecuta otra vez, incluyendo pasadas y pausas deliberadas para practicar los procedimientos de lanzamiento.

Del ensayo se obtienen datos y, de ser necesario, tareas correctivas. Luego, con eso resuelto, llega la cuenta regresiva: se configura el sistema de lanzamiento y la rampa para el vuelo, y comienza el conteo que culmina en el despegue.

En el caso del SLS, ese proceso lleva unos dos días, durante los cuales se cierran los constraints —las condiciones técnicas y operativas que deben cumplirse sí o sí para autorizar el despegue—, y se completan las revisiones de preparación. Después llega el go/no-go, una ronda de chequeos en la que cada equipo confirma si está en condiciones de seguir. Si todo queda habilitado, y la ventana de lanzamiento junto con el clima acompañan, el cohete despega.

Para ello, la primera posibilidad de lanzamiento pasó del 6 al 8 de febrero, por el retraso del WDR por mal clima. Además, se tendrán varias oportunidades hasta abirl, en caso de que los sistemas o el condiciones climáticas no acompañen.

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