
China planea desplegar un portaaviones espacial que funcione como nave nodriza para guerras del futuro, en un contexto de creciente competencia militar con Estados Unidos. El concepto, bautizado Luanniao, sería parte la pieza central de NanTianMen, un sistema integrado de defensa aérea y espacial.
Según la televisión estatal china CCTV, NanTianMen (Puerta Sur del Cielo) apunta tanto al prestigio como a la dimensión militar del programa espacial chino. Al respecto, la experta en seguridad espacial Juliana Süß, del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP), señaló que China ya ocupa el segundo lugar detrás de Estados Unidos en capacidad espacial, y que viene invirtiendo a lo grande porque el espacio es clave para sus capacidades militares.
Capacidades y características técnicas de Luanniao
El portaaviones Luanniao tendría unos 242 metros de largo por 684 metros de ancho, y un peso de lanzamiento de hasta 120.000 toneladas. En comparación, el portaaviones más grande existente, el norteamericano USS Gerald R. Ford, mide 337 metros de largo por 78 metros de ancho. Incluyendo combustible, tripulación y equipo, pesa unas 100.000 toneladas.
Por su parte, desde Luanniao operarían más de 80 cazas espaciales no tripulados llamados Xuannü, que lanzarían misiles hipersónicos para atacar objetivos dentro y fuera de la atmósfera. En un segmento del programa militar Lijian, emitido por CCTV, se mostró un modelo 3D hiperrealista flotando sobre la Tierra, con escenas de lanzamiento y combate en el espacio.
Un portaaviones que no cabe ni sobre el Starship
Si bien China afirma que tiene intenciones de lanzar la inciativa para 2040, el medio DW compartió la opinión de varios expertos, que señalan que el concepto supera ampliamente la capacidad de los cohetes actuales y no podría ser puesto en órbita. De hecho, por escala, una plataforma de ese tamaño quedaría fuera incluso de la capacidad de programas ambiciosos como Starship. Aún si la nave se diseñara para un armado modular por partes, hay varios aspectos del proyecto que no cierran: la fuente de energía para operar, la propulsión, la refrigeración, y la protección frente a basura espacial. Todo eso, sin mencionar el costo.
Por todo esto, varios analistas leen a Luanniao como una simple estrategia psicológica y no como un proyecto real. La lógica es que China estaría mostrando una plataforma militar súper futurista en un intento de disuasión y presión política, en un contexto marcado por tensiones dilomáticas con Estados Unidos, el conflicto alrededor de Taiwán y la discusión sobre defensas antimisiles en el espacio. En ese plano, el anuncio puede ser útil mucho antes de que exista un solo componente real.
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