Este fin de semana, China sufrió dos tropiezos en el sector espacial. Primero se perdió un satélite clasificado Shijian y, unas 12 horas más tarde, fracasó el primer vuelo del cohete Ceres-2.
A las 16:55 UTC del viernes 16 de enero, un Long March 3B partió desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, en el sudoeste de China, con el satélite Shijian-32 a bordo. Sin embargo, si bien el despegue fue exitoso, la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) confirmo unas horas más tarde que una falla en la tercera etapa del lanzador provocó la pérdida del satélite. Según la agencia estatal Xinhua, la causa específica está bajo análisis.
Este tropiezo constituye el primer fracaso total de un Long March 3B desde abril de 2020, con la pérdida del satélite Palapa-N1/Nusantara-2 de Indonesia. En aquel entonces, el cohete también sufrió un problema en la tercera etapa. Además, es el primer fallo pleno de la familia Long March en unos 300 lanzamientos. El último incidente registrado fue en marzo de 2024, involucrando una falla parcial de la segunda etapa superior de un Long March 2C. Sin embargo, en ese caso, las naves lunares DRO-A y B pudieron alcanzar sus órbitas mediante una serie de maniobras orbitales complejas.
Por su parte, luego de meses de preparativos y reiteradas ventanas de lanzamiento canceladas, el Ceres-2 despegó a las 04:08 UTC del 17 de enero, desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el noroeste de China. Sin embargo, Galactic Energy anunció que el vuelo fracasó tras una anomalía, y que la causa específica está bajo investigación. El lanzador utiliza combustible sólido y está diseñado para colocar 1.600 kg en una órbita terrestre baja (LEO) a 500 km de altitud, superando al Ceres-1, capaz de alcanzar los 400 km.
La empresa también se disculpó públicamente con las partes involucradas en la misión. Si bien no se conocían los detalles de las cargas útiles, se cree que el vuelo llevaba alrededor de seis satélites, incluido el Lilac-3 del Instituto Tecnológico de Harbin y la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Beijing.

¿Qué se puede esperar luego el tropiezo de China con el Long March 3B?
Como es de costumbre con la serie Shijian, CASC no brindó información sobre el nuevo satélite ni sobre su misión. Sin embargo, es sabido que el programa comprende una serie de ejemplares generalmente utilizados para validar tecnologías en órbita, realizar experimentos y probar maniobras espaciales.
Por su parte, el Long March 3B es un lanzador hipergólico, cuyos propelentes se encienden solos en el instante en el que entran en contacto. Tiene una altura total de 56,3 m compuesta por 3 etapas, de las cuales la tercera, la que falló, es criogénica y opera con oxígeno e hidrógeno líquidos y con 2 motores YF-75.
Este cohete se usa principalmente para lanzamientos a órbita de transferencia geoestacionaria (GTO), por lo que la falla podría demorar lanzamientos como los de la serie experimental TJS (Tongxin Jishu Shiyan), asociada a misiones militares o de inteligencia, y los satélites de satélites geoestacionarios de retransmisión de datos y TT&C Tianlian. China tiene otras opciones para estas misiones, como el Long March 7A, que despega desde el puerto espacial de Wenchang. Sin embargo, el 7A utiliza una etapa superior heredada del 3B, por lo que esta falla podría afectar lanzamientos programados tanto del 3B como del 7A.
¿Hay próximo intento confirmado para la nueva generación del Ceres?
El debut fallido del Ceres-2 golpea a Galactic Energy, que está intentando expandir sus capacidades. La compañia está trabajando en el primer vuelo del Pallas-1, que apunta a colocar 8.000 kg en LEO. Además, recientemente Galactic presentó la documentación inicial necesaria para realizar una salida a bolsa.
Sin embargo, no todas son malas noticias. El traspié del Ceres-2 ocurrió un día después de la vuelta al servicio del Ceres-1 desde la provincia de Shandong, luego de un vuelo fallido previo en noviembre del año pasado. La misión puso en órbita a cuatro nuevos satélites para la constelación Tianqi, que ahora asciende a los 41 ejemplares. Tianqui es una red de comunicación de datos para IoT/M2M, cuyo objetivo es la conección de sensores y equipos en tierra, mar y aire cuando no hay cobertura celular.
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