HGP Intelligent Energy, una compañía de energía estadounidense, propuso reutilizar los reactores nucleares del USS Nimitz (CVN-68), el portaaviones más antiguo en servicio de la Armada de Estados Unidos, para abastecer de energía a un centro de datos en Tennessee. La idea es retirar los reactores del buque y trasladarlos reactores hacia Oak Ridge, casa del histórico polo federal de ciencia y energía nuclear. Allí funciona el Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL), que depende del Departamento de Energía (DOE).
La propuesta acaba de presentarse formalmente ante el gobierno. Aun así, profundiza un debate que ya venía tomando forma: adaptar tecnologías de propulsión para generar energía. Un caso reciente es el de Boom Supersonic, que adaptó una turbina diseñada para su avión supersónico para alimentar centros de datos de inteligencia artificial (IA).

Retiro, desactivación y defueling
El USS Nimitz es un portaaviones de propulsión nuclear que opera con dos reactores nucleares y un sistema de propulsión a vapor. Según la U.S. Pacific Fleet, sus dos plantas nucleares entregan más de 250.000 HP. Sin embargo, esta potencia está pensada principalmente para propulsión, y no es necesariamente proporcional a la que se generaría de forma estática en tierra.
Antes de reutilizar el portaaviones, éste debe pasar por su retiro plafinicado, que ya estaba en marcha previo a la propuesta de HGP.
En diciembre de 2025, el Departamento de Defensa informó una modificación de contrato por US$ 33 millones para planificación y compra de materiales para la inactivación y el defueling, que implica vaciar el combustible nuclear del reactor. Estas tareas serían llevadas a cabo en Virginia, en el Newport News Shipbuilding, uno de los astilleros más importantes de norteamérica.
El programa naval nuclear estadounidense cuenta con un plan para la gestión del final de vida de reactores navales. Sin embargo, está pensado para la disposición y reciclaje, no para el reuso comercial. En su informe 2025, el Naval Nuclear Propulsion Program explicó que el procedimiento clásico incluye retirar el combustible, inactivar el buque, separar el compartimiento del reactor para disposición en tierra y reciclar el resto del casco.

La cuenta de potencia y costos
HGP afirma que los reactores del Nimitz podrían aportar hasta 520 MW de energía, y estimó un costo de reutilización de US$ 1 a 4 millones por MW.
Como referencia del costo de una nueva construcción, un informe del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) estimó para dos unidades nuevas AP1000 en el complejo nuclear Plant Vogtle un costo de US$ 8.300 a 10.375 por kW, equivalente a US$ 8,3 a 10,4 millones por MW.
Si bien la comparación beneficia la reutilización, debe tenerse en cuenta que un reactor naval no es una central terrestre estándar. Para entregar electricidad a gran escala en tierra hace falta mínimamente el circuito completo de planta diseñado para una operación fija. Esto incluye turbinas, generadores, condensadores, protecciones, conexiones, entre otros.
Por el momento, el hecho es que el gobierno avanza con la planificación del retiro del USS Nimitz, mientras avanza la conversación federal sobre la generación de energía para sostener la expansión de la inteligencia artificial.
La idea de reutilizar reactores de propulsión suena muy bien en la narrativa, pero presenta desafíos reales en la ingeniería que implica la conversión, la autorización regulatoria y el modelo de operación. Si alguna agencia decide perseguirla, no va a ser un atajo, sino un proyecto industrial completo alrededor de tecnología naval ya retirada.
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