El cohete de próxima generación de SpaceX, conocido como Starship, experimentó su segundo vuelo de prueba durante el dia de hoy, 18 de noviembre. Este lanzamiento llevó al colosal vehículo al espacio por primera vez. Sin embargo, poco después de la separación de etapas, el propulsor Super Heavy del cohete explotó, seguido por la detonación de la nave espacial Starship, en lo que SpaceX describió como un “desmontaje rápido no programado” o RUD. Este incidente representa el segundo episodio explosivo para el cohete más grande jamás construido.

El despegue tuvo lugar alrededor de las 8 am EDT desde las instalaciones de SpaceX en Boca Chica, Texas. Cientos de espectadores se reunieron en South Padre Island para presenciar el evento, animando mientras el enorme cohete ascendía con sus 33 motores Raptor. Starship.

En medio de la transmisión en vivo, John Insprucker, ingeniero principal de integración de SpaceX, explicó que el sistema automatizado de terminación de vuelo en la segunda etapa se activó tardíamente, contribuyendo al resultado explosivo. A pesar del desmontaje no programado, SpaceX consideró el vuelo como un éxito y planea utilizar los datos recopilados para mejorar futuras misiones.

Este segundo vuelo de prueba buscaba superar el fallo de abril, donde la orden de autodestrucción se activó debido a problemas en la separación de etapas. En esta ocasión, SpaceX implementó una nueva estrategia llamada “separación en caliente” o hot staging, donde los motores de la etapa superior comienzan a funcionar antes de la separación completa del Starship y Super Heavy.

La separación de etapas se llevó a cabo según lo planeado, pero el propulsor Super Heavy explotó poco después. Kate Tice, gerente de ingeniería de calidad de SpaceX, anunció durante la transmisión web que los datos obtenidos se utilizarán para mejorar la secuencia de separación en caliente y, posiblemente, el hardware para futuros vuelos.

A pesar de la explosión, la etapa superior de Starship continuó volando durante un breve periodo.

Aunque la nave espacial no alcanzó una órbita completa alrededor de la Tierra, SpaceX considera que el segundo intento fue un éxito. La altitud de Starship se fijó en 148 kilómetros, superando el límite de 62 millas del espacio. A pesar del “rápido desmontaje no programado”, Tice expresó su entusiasmo por los datos recopilados y la mejora planificada para el próximo vuelo.

El éxito del Starship es fundamental para los planes de SpaceX, especialmente en relación con el programa Artemis de la NASA. La agencia espacial seleccionó a Starship como módulo de aterrizaje lunar para la misión Artemis 3, programada para llevar astronautas a la Luna en 2025 o 2026. SpaceX continuará investigando las causas del desmontaje de Starship y tomará medidas para evitar futuros incidentes.

El futuro de Starship implica un papel destacado en la exploración interplanetaria y la reutilización rápida del vehículo. La visión de Elon Musk es que Starship permitirá una presencia sostenible y permanente fuera de la Tierra. A pesar de los desafíos actuales, SpaceX mantiene sus planes de realizar misiones de prueba de Starship mensualmente, contribuyendo a la certificación del vehículo para lanzamientos tripulados y, eventualmente, a una cadencia de cientos de lanzamientos semanales.

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