El cohete Spectrum de la empresa alemana Isar Aerospace alcanzó la órbita y desplegó satélites con éxito en su primera misión transportando cargas útiles. El vehículo despegó el 5 de septiembre desde el puerto espacial de Andøya, en el norte de Noruega, y consiguió completar por primera vez todas las etapas necesarias para colocar cargas en el espacio. Fue apenas el segundo lanzamiento de Spectrum y convirtió a Isar Aerospace en la primera compañía espacial comercial europea que logra enviar satélites a órbita utilizando un cohete lanzado desde Europa continental.

Spectrum despegó por primera vez el 30 de marzo de 2025, también desde el puerto espacial de Andøya, en Noruega. La misión buscaba probar el vehículo en vuelo, pero sin satélites a bordo. bordo. El cohete despegó correctamente, pero unos 30 segundos después perdió el control debido a una anomalía. Aunque no alcanzó el espacio, la prueba permitió a Isar Aerospace recopilar datos clave y corregir el sistema para su siguiente intento.
Este segundo lanzamiento, bajo la misión Onward and Upward, tenía un objetivo mucho más exigente, ya que además de volver a probar el vehículo completo, debía servir como vuelo de calificación y transportar sus primeras cargas reales.
A bordo viajaron cinco CubeSat —CyBEEsat, TriSat-S, Platform 6, FramSat-1 y SpaceTeamSat1— junto con el experimento tecnológico Let It Go, desarrollado por la compañía alemana Dcubed. Los CubeSat son satélites pequeños y compactos, construidos a partir de módulos estandarizados de 10 x 10 x 10 cm. Son muy utilizados por universidades, centros de investigación y empresas porque permiten desarrollar misiones espaciales con costos y tiempos menores que los de los grandes satélites tradicionales. Las cargas de esta misión se seleccionaron a través de una competencia de microlanzadores de la Agencia Espacial Alemana (Deutsches Zentrum für Luft- und Raumfahrt, DLR) y el vuelo recibió apoyo del programa Boost! de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Características técnicas y capacidades del nuevo lanzador alemán
Spectrum es un lanzador de dos etapas diseñado para colocar satélites pequeños y medianos en órbita. Mide 28 metros de altura y 2 metros de diámetro, y puede transportar hasta 1.000 kilogramos hacia una órbita terrestre baja (LEO) o 700 kilogramos hacia una órbita heliosincrónica (SSO), utilizada con frecuencia por satélites de observación de la Tierra.
Su primera etapa está impulsada por nueve motores Aquila, mientras que la segunda utiliza un décimo motor adaptado para funcionar en el vacío. Todos están desarrollados por Isar Aerospace y emplean oxígeno líquido y propano como propelentes. La segunda etapa puede además realizar varios encendidos, una característica importante porque permite modificar la trayectoria después de alcanzar el espacio y colocar las cargas en la órbita requerida.
Durante el vuelo del 5 de septiembre, Spectrum superó la región de máxima presión aerodinámica, o Max Q, apagó sus motores de primera etapa, separó ambas etapas y encendió correctamente el motor superior. Después atravesó la línea de Kármán, a 100 kilómetros de altura, liberó la cofia que protege a los satélites durante el ascenso y continuó acelerando hasta alcanzar velocidad orbital. La misión ingresó inicialmente en una trayectoria elíptica y la segunda etapa realizó posteriormente otro encendido para modificarla antes de liberar las cargas.
Isar Aerospace confirmó finalmente que la separación de los satélites se había completado con éxito. Con esa secuencia no solamente consiguió llegar al espacio, sino que demostró por primera vez la cadena completa necesaria para ofrecer un servicio comercial de lanzamiento.

Una nueva capacidad de acceso al espacio para Europa
Europa posee grandes lanzadores institucionales como Ariane 6 y Vega C, pero durante los últimos años perdió parte de su capacidad de acceso inmediato al espacio y aumentó su dependencia de servicios extranjeros. Spectrum abre una vía comercial adicional enfocada en cargas de menor tamaño y, sobre todo, demuestra que un lanzador desarrollado por una empresa privada europea puede despegar desde territorio europeo y completar una misión orbital.
Isar Aerospace ya tiene los ejemplares tres a siete en producción y está ampliando una planta de 40.000 metros cuadrados cerca de Múnich con capacidad prevista para fabricar hasta 40 vehículos por año. También prepara una segunda base de lanzamiento en Nueva Escocia, Canadá.
El desafío a partir de ahora ya no será demostrar que Spectrum puede llegar a órbita, sino repetir ese resultado hasta convertirlo en un servicio competitivo dentro de un mercado dominado actualmente por operadores estadounidenses y con una creciente presencia de nuevos lanzadores privados.
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