ARSAT-1 y ARSAT-2 siguen operativos: ¿hasta cuándo durará la vida útil de los satélites argentinos?

Los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2 fueron diseñados y fabricados por la empresa argentina INVAP, en Bariloche, para la empresa estatal ARSAT y se convirtieron en los primeros satélites geoestacionarios de telecomunicaciones construidos en la Argentina.

Los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2 fueron diseñados y fabricados por la empresa argentina INVAP, en Bariloche, para la empresa estatal ARSAT y se convirtieron en los primeros satélites geoestacionarios de telecomunicaciones construidos en la Argentina.

Los satélites argentinos ARSAT-1 y ARSAT-2 continúan operativos y prestando servicios de telecomunicaciones. Ambos fueron diseñados para una vida útil mínima de 15 años, por lo que sus períodos nominales de funcionamiento se extenderían hasta 2029 y 2030, respectivamente. Esas fechas no implican que los equipos entrarán en desuso o se apagarán se automáticamente; de hecho, podrán seguir trabajando por más tiempo si conservan suficiente combustible y sus sistemas mantienen un desempeño adecuado.

El satélite argentino ARSAT-2 está ubicado en la posición de 81 grados oeste y su cobertura alcanza gran parte del continente americano.

ARSAT-1 se lanzó el 16 de octubre de 2014 y ARSAT-2, el 30 de septiembre de 2015, ambos mediante cohetes europeos Ariane 5 desde el Centro Espacial de Guayana, en la Guayana Francesa. Fueron diseñados y fabricados por la empresa argentina INVAP, en Bariloche, para la empresa estatal ARSAT y se convirtieron en los primeros satélites geoestacionarios de telecomunicaciones construidos en la Argentina.

Actualmente forman parte de la infraestructura de ARSAT, con la que la empresa brinda capacidad satelital, acceso a Internet y transmisión de datos en la Argentina y el continente americano.

Los primeros satélites geoestacionarios de argentina

Los dos satélites se encuentran en órbita geoestacionaria, a casi 36.000 kilómetros sobre el ecuador. A esa altura giran alrededor de la Tierra a la misma velocidad con la que rota el planeta, por lo que, vistos desde el suelo, permanecen siempre sobre una misma región. Esta característica permite utilizar antenas fijas para enviar y recibir señales.

ARSAT-1 ocupa la posición orbital de 72 grados oeste y cubre principalmente la Argentina y otros países de América del Sur. Opera en banda Ku y cuenta con 24 transpondedores, equipos que reciben una señal desde una estación terrestre, la amplifican, cambian su frecuencia y la retransmiten hacia otra zona. Se utiliza para televisión, conectividad a Internet, transmisión de datos y telefonía sobre protocolo de Internet.

ARSAT-2 está ubicado en la posición de 81 grados oeste y dispone de una cobertura más amplia, que alcanza gran parte del continente americano. A diferencia de ARSAT-1, trabaja tanto en banda Ku como en banda C. La banda Ku permite utilizar antenas relativamente pequeñas y es habitual en servicios de televisión, Internet y redes privadas. La banda C, por su parte, necesita instalaciones de mayor tamaño, pero ofrece buena resistencia frente a lluvias intensas y permite cubrir grandes distancias.

A través de ambos satélites, ARSAT ofrece capacidad a empresas de telecomunicaciones, proveedores de Internet, organismos públicos y operadores que necesitan conectar localidades rurales o sitios donde no llega la fibra óptica. También brinda enlaces VSAT, pequeñas estaciones terrestres que pueden intercambiar Internet y datos con el satélite.

El satélite argentino ARSAT-1 ocupa la posición orbital de 72 grados oeste y cubre la Argentina y países de América del Sur.

¿Hasta cuando operarán los satélites?

La vida útil de 15 años se calcula principalmente según la degradación prevista de los componentes, la producción de energía de los paneles solares y la cantidad de combustible disponible.

Aunque un satélite geoestacionario parece permanecer inmóvil, necesita realizar pequeñas maniobras para corregir las perturbaciones provocadas por la gravedad de la Luna, el Sol y la forma irregular de la Tierra. Cuando el combustible comienza a agotarse o los sistemas pierden confiabilidad, el operador debe retirarlo del servicio y trasladarlo a una denominada órbita cementerio, situada algunos cientos de kilómetros por encima del cinturón geoestacionario, para liberar la posición orbital y reducir riesgos para otros satélites.

Por lo tanto, 2029 para ARSAT-1 y 2030 para ARSAT-2 deben entenderse como estimaciones de diseño, no como fechas definitivas de retiro. La continuidad de cada misión dependerá del combustible disponible para mantener la posición orbital, del estado de las baterías y los paneles solares, y del funcionamiento de la carga útil de comunicaciones. Aunque los satélites fabricados por INVAP suelen superar la vida útil inicialmente prevista, por ahora no existe información pública que permita estimar cuánto tiempo adicional podrían operar.

ARSAT tampoco comunicó una fecha precisa para retirar ninguno de los dos equipos y continúa incluyéndolos entre los activos de su flota comercial. Su reemplazo será gradual y estará ligado a la incorporación de nuevas capacidades, entre ellas las previstas para ARSAT-SG1, un satélite de alto rendimiento en banda Ka orientado principalmente a ampliar la conectividad de banda ancha en zonas rurales y de baja densidad de población.

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