Un CubeSat griego logró enviar por primera vez datos por láser a la Tierra y alcanzó una velocidad de 1 gigabit por segundo

El CubeSat griego ERMIS-3 logró enviar datos por láser a la Tierra y alcanzó una velocidad de 1 gigabit por segundo. Crédito: Agencia Espacial Europea (ESA).

El CubeSat griego ERMIS-3 logró enviar datos por láser a la Tierra y alcanzó una velocidad de 1 gigabit por segundo. Crédito: Agencia Espacial Europea (ESA).

El CubeSat griego ERMIS-3 estableció una conexión autónoma por láser con una estación terrestre en Grecia. La demostración prueba una tecnología que podría facilitar la descarga de imágenes desde satélites pequeños.

Estación terrestre óptica HolOGS-1 de Holomondas en Grecia, que cuenta con un terminal de Astrolight. Crédito: Agencia Espacial Europea (ESA).

El nanosatélite griego ERMIS-3 estableció un enlace láser con una estación terrestre y alcanzó transmisiones autónomas de 1 gigabit por segundo, según información difundida por el portal oficial de Lituania sobre el sistema de la empresa Astrolight. La Agencia Espacial Europea (ESA) confirmó el enlace en publicaciones del 2 de noviembre.

La demostración permite trasladar a un satélite pequeño una de las operaciones más exigentes de las comunicaciones ópticas: apuntar un haz estrecho hacia un receptor terrestre y mantenerlo alineado mientras la nave se mueve por su órbita. ESA identifica el resultado como el primer enlace óptico establecido entre Grecia y un satélite en órbita terrestre baja (LEO).

El logro ya había sido anunciado en octubre. La publicación europea incorpora el resultado a la evaluación de una misión destinada a probar tecnologías de comunicaciones y procesamiento de datos en el espacio.

Dos terminales que deben encontrarse durante el paso orbital

ERMIS-3 es un CubeSat de ocho unidades, desarrollado por la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas. Lleva a bordo el terminal óptico ATLAS-1, de la compañía lituana Astrolight.

Su contraparte es la estación HolOGS-1, ubicada en Holomondas, Grecia, y desarrollada por la Universidad Aristóteles de Tesalónica. Astrolight también suministró equipos ópticos para el segmento terrestre.

A diferencia de los enlaces convencionales por radiofrecuencia, este sistema transmite información mediante un haz láser. Su estrechez exige que ambos extremos localicen la señal y se sigan con precisión durante la ventana de comunicación.

El contacto óptico inicial se consiguió durante el primer paso activo después de la puesta en servicio del satélite. Según ESA, el sistema llegó a operar de forma rutinaria en una semana y realiza dos enlaces diarios, tanto de día como de noche.

Alineación óptica de ERMIS-3 en ESA ESTEC en los Países Bajos. Crédito: Agencia Espacial Europea (ESA).

Qué cambia para los satélites pequeños

El formato satelital de los CubeSat permite desarrollar plataformas compactas, pero también impone restricciones de espacio, estabilidad y control de orientación. Esas limitaciones complican especialmente las comunicaciones láser, donde pequeños errores de apuntado pueden interrumpir la conexión

La prueba de ERMIS-3 demuestra que es posible integrar y operar los equipos necesarios en una plataforma de ese tamaño. La velocidad de 1 gigabit por segundo comunicada para el sistema equivale a una capacidad nominal de unos 125 megabytes por segundo, antes de considerar protocolos y otras limitaciones de transferencia.

La atmósfera sigue siendo un condicionante. Las nubes pueden bloquear el haz y la turbulencia degradar la señal, por lo que el desempeño depende también de la ubicación de las estaciones y de las condiciones durante cada paso.

El próximo objetivo es transmitir imágenes detalladas

ERMIS-3 fue lanzado el 30 de marzo de 2026, junto con ERMIS-1 y ERMIS-2, dentro del programa griego de demostración de CubeSats implementado con apoyo de ESA.

Además del terminal láser, transporta una cámara hiperespectral y equipos de procesamiento y compresión de datos. La siguiente aplicación que la misión busca demostrar es la transmisión rápida de imágenes hiperespectrales, que registran numerosas bandas de luz y generan grandes volúmenes de información.

Ese ensayo permitirá evaluar el enlace con una carga de datos propia de una misión de observación terrestre, más allá del establecimiento y mantenimiento de la conexión.

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