Francia probó un blindado que lanza drones interceptores y utiliza guerra electrónica para neutralizar amenazas aéreas

Francia probó un blindado que lanza drones interceptores y utiliza guerra electrónica para neutralizar amenazas aéreas.

Francia probó un blindado que lanza drones interceptores y utiliza guerra electrónica para neutralizar amenazas aéreas.

El grupo europeo KNDS demostró el funcionamiento de su sistema antidrones DSP10 durante ensayos organizados por el Ejército francés. La tecnología consiguió tomar el control de un dron y destruir otro mediante un interceptor lanzado desde un vehículo militar.

Francia probó el sistema antidrones TARGAS DSP10 con los drones interceptores AXS-μ1 lanzados desde un blindado TITUS 6×6.

El grupo francoalemán KNDS probó en Francia un sistema de defensa capaz de neutralizar drones mediante guerra electrónica o interceptarlos físicamente con otro dron lanzado desde un vehículo blindado. Durante una demostración organizada por el Ejército francés, el sistema TARGAS DSP10 consiguió tomar el control de una aeronave no tripulada y destruir otra mediante una colisión directa, según informó el fabricante.

Las pruebas representan un nuevo avance en la integración de tecnologías de defensa contra drones, una de las principales necesidades de los ejércitos modernos. A diferencia de los sistemas que dependen exclusivamente de interferencias electrónicas o armamento convencional, el DSP10 combina ambas capacidades para responder a diferentes tipos de amenazas, incluidas aquellas que resultan difíciles de neutralizar mediante guerra electrónica.

¿Cómo funciona el sistema antidrones que probó Francia?

El DSP10 forma parte de TARGAS, una familia de sistemas de defensa desarrollada por KNDS para detectar y neutralizar amenazas aéreas de corto alcance. Su funcionamiento se basa en la integración de dos tecnologías: el sistema de guerra electrónica RAPTOR 2, desarrollado por la empresa francesa Nuances Technologies, y el dron interceptor AXS-μ1, de AERIX Systems.

RAPTOR 2 está diseñado para intervenir las comunicaciones de determinados drones y, cuando las características de sus enlaces lo permiten, tomar su control. Esto puede permitir desviar una aeronave enemiga o forzar su aterrizaje sin necesidad de destruirla, aunque su efectividad depende del tipo de sistema de comunicación utilizado por el objetivo.

La segunda capacidad corresponde al AXS-μ1, un pequeño dron interceptor concebido para alcanzar otras aeronaves no tripuladas y neutralizarlas mediante un impacto directo. Este procedimiento, conocido como hit-to-kill, permite destruir un objetivo por colisión, sin necesidad de utilizar una carga explosiva.

La combinación responde a una limitación de los sistemas antidrones basados exclusivamente en interferencias. Algunos equipos, especialmente los guiados mediante fibra óptica o aquellos capaces de operar de forma autónoma sin enlaces de control por radio, no pueden ser neutralizados mediante la simple interrupción de sus comunicaciones. En esas situaciones, una interceptación física ofrece una alternativa.

Durante las pruebas realizadas en el laboratorio de experimentación antidrones del Ejército francés, RAPTOR 2 consiguió tomar el control de un dron utilizado como objetivo, mientras que el AXS-μ1 completó una intercepción que terminó con la destrucción de su blanco en el primer escenario ensayado. Los resultados fueron comunicados por KNDS, que no publicó datos completos sobre el alcance o la eficacia del conjunto en diferentes condiciones operativas.

Dron interceptor AXS-μ1 de AERIX Systems.

Un interceptor lanzado directamente desde un vehículo blindad

Otra de las demostraciones fue el lanzamiento del AXS-μ1 desde un contenedor instalado sobre un vehículo blindado TITUS 6×6, también desarrollado por KNDS.

El TITUS es una plataforma militar de seis ruedas diseñada para transportar personal y distintos sistemas de misión. Su utilización en el ensayo permitió demostrar que el interceptor puede desplegarse desde un vehículo terrestre, sin depender necesariamente de una instalación fija.

Esta capacidad es particularmente relevante para las unidades militares que necesitan protección mientras se desplazan. En lugar de contar únicamente con sistemas antidrones estacionarios, una plataforma móvil podría acompañar a los vehículos y proporcionar una respuesta cercana frente a aeronaves hostiles.

El AXS-μ1 fue desarrollado con una arquitectura de propulsión que le permite realizar desplazamientos rápidos en distintas direcciones. Según su fabricante, puede alcanzar velocidades de aproximadamente 120 kilómetros por hora durante determinadas maniobras de intercepción, cuenta con una autonomía de hasta diez minutos y utiliza sensores electroópticos para identificar y seguir objetivos.

Estas características corresponden al interceptor, no al sistema DSP10 completo. KNDS tampoco difundió cuántos interceptores podría transportar un vehículo en una configuración operativa ni cuánto tiempo requeriría recargar los contenedores de lanzamiento.

KNDS apunta a comenzar la producción de interceptores en 2027

El ensayo se produjo después de que KNDS y AERIX Systems anunciaran, en septiembre de 2026, un acuerdo para desarrollar e industrializar el AXS-μ1 e incorporarlo al ecosistema TARGAS.

La colaboración contempla que KNDS participe en la maduración tecnológica del interceptor y asuma posteriormente parte de su producción industrial, cuyo inicio está previsto para 2027.

El desarrollo responde a la creciente importancia de los drones pequeños y de bajo costo en los conflictos militares. Su utilización masiva, particularmente en la guerra entre Rusia y Ucrania, ha incrementado la necesidad de contar con sistemas capaces de detectar y neutralizar múltiples amenazas sin recurrir constantemente a misiles de defensa aérea considerablemente más costosos.

En este contexto, los interceptores reutilizan tecnologías de navegación y control propias de los drones para enfrentarse a otras aeronaves no tripuladas. Sin embargo, su conveniencia económica depende de factores como el costo de fabricación, la cantidad de interceptores disponibles y la eficacia real frente a distintos objetivos.

Las pruebas del DSP10 demostraron capacidades de neutralización electrónica, interceptación física e integración sobre un vehículo militar, pero todavía no constituyen una validación operacional en combate. Tampoco se anunció una decisión de compra por parte del Ejército francés.

La siguiente etapa será comprobar el rendimiento del conjunto en escenarios más exigentes, completar su integración con los sistemas de detección y mando de TARGAS y avanzar hacia la producción industrial del interceptor AXS-μ1 prevista para 2027.

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