La Fuerza Aérea podría volver a lanzar desde Mar Chiquita, SABIA-Mar avanzó en sus ensayos ambientales y ARSAT-1 cumplió doce años en órbita. Afuera, el futuro del Falcon 9, la basura espacial y un descubrimiento de Euclid marcaron la agenda. Te traemos las siete noticias más importantes de la semana espacial y tecnológica.
Argentina podría realizar un nuevo lanzamiento experimental de un cohete en noviembre, mientras el satélite SABIA-Mar atraviesa las pruebas que lo preparan para viajar al espacio en 2027. Ambas noticias concentraron la atención sobre los próximos pasos del desarrollo aeroespacial nacional. A ellas se suma el reciente aniversario del ARSAT-1, que cumplió doce años prestando servicios de telecomunicaciones desde la órbita geoestacionaria.
La agenda internacional combinó desafíos de acceso al espacio, propuestas para retirar residuos orbitales y nuevas aplicaciones de instrumentos científicos. Estados Unidos enfrenta interrogantes sobre el reemplazo del Falcon 9, Europa estudia robots que trabajen en conjunto para retirar basura espacial y Euclid descubrió un cometa mientras observaba galaxias. En Alaska, un experimento con HAARP exploró cómo detectar aeronaves fuera del alcance visual directo de los radares.
Una semana interesante para el sector espacial argentino
La Fuerza Aérea Argentina (FAA) tendría previsto realizar un lanzamiento experimental en noviembre desde el CELPA II Atlántico, en Mar Chiquita, según fuentes consultadas por Espacio Tech.
La operación daría continuidad a los vuelos de los cohetes MET 1-SO “Escorpio” y MET 2-SO “Crux”, realizados durante 2025. Aquellas campañas permitieron evaluar propulsión, sistemas electrónicos de vuelo, transmisión de datos y recuperación de componentes.
Por otro lado, el satélite argentino SABIA-Mar fue sometido a ensayos de termovacío en INVAP, en Bariloche, pruebas que reproducen la ausencia de aire y los cambios de temperatura que encontrará en órbita. También se verificaron sus cámaras con iluminación que simula la del Sol.
Desarrollada por la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) con la empresa INVAP como contratista principal, la misión estudiará el color del agua para obtener información sobre los ecosistemas marinos y aportará datos para vigilancia marítima. Su lanzamiento está previsto para el segundo trimestre de 2027. Antes deberá completar, entre otras verificaciones, los ensayos de vibración y despliegue de paneles solares.
Siguiendo con el sector satelital, el 16 de octubre se cumplieron doce años del lanzamiento del ARSAT-1, el primer satélite geoestacionario de telecomunicaciones diseñado, integrado y ensayado en Argentina.
Construido por INVAP para ARSAT, continúa proporcionando televisión, transmisión de datos y conectividad desde la posición orbital de 72° Oeste. Opera a casi 36.000 kilómetros de altura, donde acompaña la rotación terrestre y permanece sobre una misma región. Su lanzamiento en un Ariane 5, en 2014, permitió incorporar una plataforma nacional para sostener esos servicios.
El reemplazo del Falcon 9 y el experimento con HAARP
En Estados Unidos, los planes de SpaceX para trasladar progresivamente sus operaciones a Starship generan incertidumbre sobre futuros lanzamientos militares. Según la información recogida por Espacio Tech, tres misiones de la Fuerza Espacial estadounidense no recibieron ofertas de proveedores.
El Falcon 9 seguirá operando durante los próximos años, pero su disponibilidad a largo plazo plantea dificultades. Starship deberá demostrar confiabilidad, cumplir las exigencias militares y permitir la integración de satélites preparados para otro lanzador, mientras sus competidores intentan ampliar su capacidad operativa.
Por otro lado, un experimento realizado en septiembre combinó el transmisor HAARP, en Gakona, con antenas receptoras en Cold Bay, Alaska. Las señales aprovecharon la ionosfera, una región de la atmósfera que puede desviarlas hacia zonas ocultas por la curvatura terrestre. Los resultados preliminares coincidieron con las posiciones conocidas de las aeronaves participantes. El análisis continúa: todavía deben determinarse el alcance, la precisión y la utilidad del sistema para una vigilancia permanente.
Europa, entre desarrollos para basura espacial y descubrimientos astronómicos
Volviendo al espacio, Europa está estudiando sistemas cooperativos para retirar residuos orbitales. Una de las soluciones propuestas es un concepto de enjambre de satelites limpiadores, que propone pequeñas unidades capaces de coordinarse para aproximarse a un objeto, estabilizarlo y ayudar a retirarlo de su órbita.
Estas tecnologías siguen en investigación y se suman a iniciativas de la Agencia Espacial Europea (ESA) para capturar satélites fuera de servicio y prolongar la vida de otros. El objetivo es reducir las colisiones que, además de dañar equipos, producen nuevos fragmentos y multiplican los riesgos para futuras misiones.
En el campo de la astronomía, el telescopio espacial Euclid descubrió su primer cometa, C/2026 S1, a unos 1.300 millones de kilómetros de la Tierra. El objeto apareció en imágenes tomadas en septiembre y su hallazgo fue anunciado por la ESA el 19 de octubre.
Euclid estudia galaxias para investigar la materia y la energía oscuras, pero también registra cuerpos del Sistema Solar que atraviesan su campo de observación. En este caso, detectó un cometa que tarda miles de años en completar una vuelta alrededor del Sol.
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