La prueba combinó el transmisor de investigación atmosférica con un receptor instalado en otro punto de Alaska. Los resultados preliminares muestran detecciones que coincidieron con las posiciones conocidas de las aeronaves participantes.
Estados Unidos utilizó las antenas de HAARP para detectar aeronaves más allá de la línea de visión, según informó el Comando de Alaska. El experimento se realizó entre el 7 y el 11 de septiembre y sus resultados preliminares fueron publicados recientemente. La prueba combinó el transmisor situado en Gakona con un conjunto de antenas receptoras instalado en Cold Bay.
El objetivo fue evaluar si esa combinación puede complementar la cobertura de los radares existentes. En Alaska, las grandes distancias, las condiciones ambientales y la escasez de infraestructura dificultan la vigilancia aérea. El ensayo exploró una alternativa que aprovecha instalaciones existentes junto con un nuevo receptor de bajo costo desarrollado por MITRE, la organización estadounidense que investiga y desarrolla tecnologías de defensa, ciberseguridad y aviación.
Cómo detectar aviones que quedan detrás del horizonte
La curvatura de la Tierra limita la visión directa de un radar terrestre: a determinada distancia, una aeronave puede quedar oculta por debajo del horizonte. Los sistemas de detección sobre el horizonte utilizan otras formas de propagación de las ondas de radio para alcanzar regiones que no son visibles directamente desde sus antenas.
Una de ellas aprovecha la ionosfera, una región de la atmósfera superior que contiene partículas cargadas eléctricamente. En determinadas condiciones, esa región puede desviar ondas de radio de alta frecuencia y hacerlas regresar hacia la superficie terrestre. Así, la señal puede alcanzar zonas situadas más allá del horizonte y producir ecos al encontrarse con una aeronave.
En este experimento, HAARP aportó la transmisión y las antenas de Cold Bay recibieron las señales. La separación entre ambos equipos corresponde a una configuración denominada radar biestático. El propósito fue comprobar si las señales recibidas permitían identificar la presencia de los aviones que participaban de la prueba.
HAARP es una instalación de investigación de la Universidad de Alaska Fairbanks dedicada al estudio de la ionosfera y su interacción con las ondas de radio. Su instrumento principal tiene 180 antenas y puede transmitir hasta 3,6 megavatios. La universidad asumió la responsabilidad sobre sus equipos en 2015, después de una etapa de administración militar.
Qué demostraron las pruebas y qué falta conocer
Participaron aeronaves E‑3 Sentry, HC‑130J y KC‑135, que volaron como blancos cooperativos: sus posiciones eran conocidas y servían como referencia para contrastar las detecciones. Según el Comando de Alaska, los resultados iniciales mostraron señales correspondientes a esos vuelos más allá de la línea de visión.
La campaña cerró una serie de experimentos de tres años, pero el análisis detallado continúa. La información publicada todavía no permite establecer el alcance máximo, la precisión ni el rendimiento frente a objetivos pequeños o no cooperativos. El resultado acredita una detección experimental atribuida al organismo responsable. Determinar su utilidad para una vigilancia permanente requiere completar esa evaluación.
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