Japón lanzará hoy la sonda MMX para recoger y traer a la Tierra muestras de Fobos, la luna de Marte

Japón lanzará hoy la sonda MMX para recoger y traer a la Tierra muestras de Fobos, la luna de Marte.

Japón lanzará hoy la sonda MMX para recoger y traer a la Tierra muestras de Fobos, la luna de Marte.

Japón lanzará este lunes 19 de octubre la misión MMX, una sonda que viajará hasta Marte para estudiar sus dos lunas y recoger muestras de Fobos, la mayor de ellas. El despegue está programado para las 19:41 UTC (4:41 p.m. hora de Argentina) desde el Centro Espacial Tanegashima, a bordo de un cohete japonés H3. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) busca recuperar al menos 10 gramos de material y traerlos a la Tierra en 2031. Si completa el recorrido, MMX será la primera misión en devolver muestras recogidas directamente de una luna distinta de la terrestre y en realizar un viaje de ida y vuelta al sistema marciano.

Este 19 de octubre, Japón lanzará la misión MMX, una sonda que viajará hasta Marte para estudiar sus dos lunas y recoger muestras de Fobos, la mayor de ellas.

El objetivo central de la misión es resolver cómo se formaron Fobos y Deimos, las dos pequeñas lunas de Marte. Una hipótesis plantea que eran asteroides que quedaron atrapados por la gravedad del planeta. Otra propone que surgieron de los restos expulsados al espacio después de un gran impacto contra su superficie. La composición de las muestras permitirá contrastar ambas explicaciones y reconstruir parte de la historia del sistema marciano.

Además, Fobos podría conservar partículas procedentes de Marte, lanzadas al espacio por impactos de meteoritos y depositadas sobre su superficie. Esos granos ofrecerían información sobre la evolución del planeta, complementaria a la obtenida por los vehículos que lo exploran desde el suelo y la órbita.

Dos lunas marcianas, una sonda

MMX (Martian Moons eXploration) tiene dos objetivos principales: realizar observaciones a distancia de ambas lunas, y llevar a cabo operaciones superficiales sobre Fobos. En esta última realizará dos aterrizajes para recoger muestras; Deimos será estudiada durante sobrevuelos, sin descender ni extraer material.

Las cámaras de la sonda cartografiarán el terreno e identificarán rocas, cráteres y pendientes, mientras que un altímetro láser medirá la distancia al suelo para reconstruir el relieve y controlar la altura durante el descenso. Dos espectrómetros aportarán información sobre la composición: MIRS analizará la luz infrarroja reflejada por la superficie para identificar minerales y buscar señales de compuestos relacionados con el agua y materia orgánica; MEGANE detectará rayos gamma y neutrones para determinar qué elementos químicos contiene el suelo. Estas mediciones permitirán seleccionar lugares de aterrizaje seguros y de interés científico, y dar contexto a las muestras recolectadas.

Los dos aterrizajes de la sonda serán en regiones distintas de Fobos, para comparar sus materiales. En ambos sitios se prevé utilizar dos mecanismos complementarios: un brazo robótico con un tubo extraerá material a unos dos centímetros de profundidad, y un dispositivo neumático inyectará nitrógeno a presión para levantar partículas superficiales y conducirlas a un recipiente. Así se obtendrán muestras de diferentes zonas y profundidades.

La gravedad de Fobos es aproximadamente 1.700 veces menor que la terrestre, por lo que la nave deberá descender lentamente y controlar sus movimientos para evitar rebotes y mantenerse estable mientras recoge las muestras.

El objetivo es reunir al menos 10 gramos en total y almacenarlos en una cápsula preparada para atravesar la atmósfera terrestre durante el regreso.

Idefix, el primer explorador de Fobos

Antes de estos aterrizajes, el vehículo Idefix, que viaja a bordo de la sonda, explorará el terreno. Desarrollado por el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y la agencia espacial francesa (CNES), este pequeño robot con ruedas estudiará las propiedades del suelo para reducir los riesgos durante el descenso y la recolección de muestras de la nave principal.

MMX llegará a Marte en agosto de 2027, después de un viaje de un año, y comenzará a estudiar Fobos a distancia. Entre fines de 2028 y comienzos de 2029, la sonda liberará a Idefix a unos 40 metros sobre la superficie de esa luna. El vehículo caerá hasta el suelo y lo explorará durante unos 100 días para aportar información que ayude a preparar los aterrizajes de la nave principal.

En 2030, MMX descenderá en dos lugares distintos de Fobos para recoger muestras y luego emprenderá el regreso a la Tierra, donde la cápsula con el material llegará en 2031.

El regreso de las muestras a la Tierra

La cápsula con el material de Fobos llegará a la Tierra en 2031 y, por su trayectoria de retorno, se recuperará en Australia. Después se trasladará a Japón para extraer, registrar y distribuir las muestras entre los equipos científicos participantes. El proyecto reúne aportes de Estados Unidos y Europa y aprovecha la experiencia japonesa de las misiones Hayabusa y Hayabusa2, que devolvieron material de asteroides.

Disponer de las muestras en la Tierra permitirá estudiarlas con instrumentos más grandes y precisos que los transportados por una sonda, y conservar una parte para investigaciones futuras.

Además del análisis de sus lunas, MMX observará la atmósfera de Marte para estudiar sus patrones meteorológicos y los procesos que modifican el entorno del planeta.

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