Hace 67 años, la sonda soviética Luna 3 mostró por primera vez la cara oculta de la Luna

La primera imagen de la cara oculta de la Luna demostró que este lado era muy diferente del lado visible, especialmente por la menor cantidad de mares lunares, que se observan en la imagen como las zonas más oscuras.

La primera imagen de la cara oculta de la Luna demostró que este lado era muy diferente del lado visible, especialmente por la menor cantidad de mares lunares, que se observan en la imagen como las zonas más oscuras.

El 7 de octubre de 1959, la sonda soviética Luna 3 obtuvo 29 fotografías de una región lunar que nunca había sido observada directamente desde la Tierra. Su sistema revelaba película a bordo y transmitió imágenes que cambiaron por primera vez el mapa conocido de nuestro satélite.

Hace 67 años, la sonda soviética Luna 3 mostró por primera vez la cara oculta de la Luna.

Un día como hoy, pero en 1959, la sonda soviética Luna 3 le reveló a la humanidad algo que hasta ese entonces desconocía: la cara oculta de la Luna. Desarrollada por el programa espacial soviético bajo la dirección del ingeniero Serguéi Koroliov, y a pesar de enviar imágenes de calidad limitada, Luna 3 aportó datos de suma importancia para conocer más sobre nuestro satélite natural.

El Programa Luna de la URSS

A inicios de la carrera espacial, la Unión Soviética llevaba una relativa ventaja frente a los Estados Unidos. No solo porque en 1957 había enviado a órbita el primer satélite artificial de la historia, el Sputnik 1, sino también por los primeros avances de su programa de exploración lunar.

El Programa Luna fue desarrollado por el programa espacial soviético bajo la dirección de Serguéi Koroliov, una de las principales figuras de la actividad espacial de la URSS durante aquellos años, con el objetivo de explorar y estudiar la Luna. Las misiones soviéticas de la serie se desarrollaron hasta 1976 y Rusia retomó la denominación en 2023 con Luna 25, una misión que alcanzó la órbita lunar pero terminó impactando contra la superficie durante una maniobra previa al descenso. Actualmente, Rusia prevé continuar el programa con nuevas misiones, entre ellas Luna 26 y Luna 27.

Entre los principales hitos del programa se encuentran los alunizajes de los vehículos robóticos Lunojod, transportados por las misiones Luna 17 y Luna 21; el retorno de muestras lunares a la Tierra con Luna 16, Luna 20 y Luna 24; y las misiones orbitales Luna 19 y Luna 22.

La cara oculta se revela ante la humanidad

Lanzada el 4 de octubre de 1959 desde el Cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, la sonda Luna 3 emprendió viaje hacia la Luna con el objetivo de fotografiar por primera vez regiones de la cara oculta del satélite natural.

La nave era de aluminio, tenía forma cilíndrica con tapas hemisféricas y medía 130 cm de longitud y 95 cm de diámetro, con una masa de 278,5 kg. En la parte superior se encontraban las antenas, la tapa de la cámara y los instrumentos científicos. También incorporaba células solares para alimentar sus sistemas.

El sistema de imágenes fue denominado Yenisey-2. Consistía en una cámara AFA-E1 de doble lente, una unidad de película con procesado automático y un escáner. Las lentes de la cámara tenían una longitud focal de 200 mm, con apertura f/5,6, y de 500 mm, con apertura f/9,5. La cámara utilizaba película de 35 mm Isochrome, resistente a la radiación y a temperaturas extremas, con capacidad para tomar 40 imágenes.

El 7 de octubre de 1959 capturó 29 fotografías durante aproximadamente 40 minutos, a distancias de entre 63.500 y 66.700 kilómetros sobre la superficie lunar, cubriendo cerca del 70 % de la cara oculta. Debido a las limitaciones de la comunicación, solo una parte de las imágenes pudo ser transmitida a la Tierra con calidad utilizable.

Para realizar las fotografías, Luna 3 utilizó un sistema de estabilización en tres ejes que permitía mantener las cámaras correctamente orientadas hacia la Luna. Además, la misión es considerada uno de los primeros grandes ejemplos del uso de una asistencia gravitatoria o flybys: la gravedad lunar modificó la trayectoria de la nave y favoreció su regreso hacia una región desde la cual las estaciones soviéticas podían recibir sus transmisiones.

Luna 3 fue una sonda de aluminio y forma cilíndrica con tapas hemisféricas, que medía 130 cm de longitud y 95 cm de diámetro, con una masa de 278,5 kg.

¿Por qué no la vemos desde la Tierra?

Desde nuestro punto de vista en la Tierra no vemos directamente esta cara de la Luna porque el satélite tarda aproximadamente el mismo tiempo, unos 27,3 días, en completar una rotación sobre su propio eje que en dar una vuelta alrededor de la Tierra. Este fenómeno se conoce como rotación sincrónica.

Todo es cuestión de perspectiva porque, en definitiva, es una cara oculta para nosotros desde la Tierra. En realidad no es oscura: recibe la luz del Sol de la misma manera que la cara visible, aunque permanece orientada en dirección contraria a nuestro planeta.

Entre las principales diferencias respecto de la cara visible se encuentra una menor presencia de mares lunares, es decir, grandes llanuras oscuras formadas principalmente por basaltos, y una mayor cantidad de cráteres. También presenta, en promedio, un relieve más accidentado y una corteza más gruesa, características relacionadas con la evolución geológica de la Luna.

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