La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) informó que el futuro plantel de operación del Reactor Argentino Multipropósito RA-10 comenzó los exámenes necesarios para obtener sus Licencias Individuales y Autorizaciones Específicas. El avance constituye un nuevo hito dentro de la etapa final del proyecto, ya que permitirá disponer del personal formalmente habilitado para participar en la puesta en marcha y, posteriormente, operar la instalación. El inicio de este proceso se produce cuando el reactor se prepara para comenzar su puesta en marcha, prevista para 2027.

El organismo nacional responsable de otorgar estas habilitaciones es la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Para obtenerlas, los integrantes del plantel deben atravesar procesos de capacitación, entrenamiento y evaluación ante la ARN.
En particular, las Licencias Individuales acreditan que cada profesional posee la formación, los conocimientos técnicos y la aptitud necesarios para desempeñar funciones relevantes para la seguridad. Las Autorizaciones Específicas, por su parte, habilitan a esa persona para cumplir una función determinada dentro de una instalación concreta.
Según CNEA, el inicio de los exámenes es el resultado de varios años de preparación del personal.
Contar con operadores, responsables y especialistas habilitados es una condición fundamental para avanzar desde la construcción hacia las pruebas y la puesta en servicio del reactor. La formación de este equipo también representa un activo estratégico, ya que la operación de una instalación nuclear de estas características requiere conocimientos altamente especializados, experiencia práctica y una sólida cultura de seguridad.

El nuevo reactor nuclear multipropósito de Argentina
El RA-10 es un reactor nuclear multipropósito de investigación y producción, de 30 megavatios de potencia, que se encuentra en su etapa final de desarrollo en el Centro Atómico Ezeiza. Es el proyecto de mayor envergadura desarrollado por la CNEA en las últimas décadas y cuenta con la participación de invap como principal contratista INVAP en la gestión y en la provisión de servicios de ingeniería.
A comienzos de septiembre, el Gobierno informó que la ingeniería y la obra civil estaban terminadas, mientras que el montaje electromecánico había alcanzado el 96%. Unas 530 personas trabajaban entonces en la finalización del montaje y en los ensayos de los sistemas.
La hoja de ruta contempla iniciar su puesta en marcha una vez obtenida la licencia correspondiente de la ARN y completar el proceso durante los primeros meses de 2027.
¿Qué aplicaciones tendrá el RA-10?
Una de las principales funciones del reactor será producir radioisótopos para medicina nuclear. Entre ellos se encuentran el molibdeno-99, del cual se obtiene el tecnecio-99m utilizado ampliamente en estudios de diagnóstico. También se producirán lutecio-177, empleado en terapias oncológicas, e iridio-192, que tiene con aplicaciones médicas e industriales.
Según las proyecciones oficiales, su capacidad de producción de molibdeno-99 podría representar el 20% de la demanda mundial actual. Esto permitiría asegurar el abastecimiento interno y, al mismo tiempo, ampliar las exportaciones argentinas en un mercado con pocos proveedores.
El RA-10 también ofrecerá servicios de irradiación y ensayo de materiales, análisis por activación neutrónica y producción de silicio dopado para semiconductores de alta potencia.
Por eso, la preparación del plantel encargado de operarlo no solo marca un avance de recursos humanos. Demuestra que el proyecto está dejando atrás la etapa predominantemente constructiva y comienza a conformar las capacidades necesarias para convertirse en una plataforma científica, sanitaria, tecnológica y exportadora de alto valor agregado.
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