SpaceX alcanzó este domingo 13 de septiembre un nuevo récord al realizar el lanzamiento número 700 de la familia de cohetes Falcon. Un Falcon 9 colocó en óbrita los últimos tres satélites de O3b mPOWER, una constelación desarrollada por la empresa europea SES para ofrecer comunicaciones de alta capacidad desde una órbita terrestre media. Con este vuelo, la red quedó integrada por 13 satélites, aunque las tres unidades recién lanzadas todavía deberán desplazarse hasta sus posiciones definitivas y completar una serie de verificaciones antes de comenzar a prestar servicio.
El Falcon 9 despegó a las 18:49 UTC desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. La misión transportó los satélites O3b mPOWER 11, 12 y 13, construidos por Boeing. Este también fue el lanzamiento orbital número 400 realizado desde esa plataforma.
El récord de SpaceX incluye 687 vuelos del Falcon 9 y 13 del Falcon Heavy, la versión pesada de la familia, que utiliza tres primeras etapas derivadas del Falcon 9 funcionando en conjunto.
La cifra refleja el ritmo alcanzado por un sistema de lanzamiento basado en la recuperación y reutilización de sus componentes principales. El propulsor empleado en esta misión, identificado como B1080, completó su vuelo número 29 y aterrizó poco más de ocho minutos después del despegue sobre la plataforma autónoma A Shortfall of Gravitas, ubicada en el océano Atlántico. Fue la recuperación número 661 de una primera etapa Falcon desde que SpaceX comenzó a aplicar este procedimiento de manera operativa.
¿Qué es O3b mPOWER?
O3b mPOWER es la segunda generación del sistema de comunicaciones en órbita terrestre media (MEO) de SES. Sus satélites operan aproximadamente a 8.000 kilómetros de altura, una región intermedia entre las constelaciones de órbita baja —como Starlink, cuyos satélites se encuentran a pocos cientos de kilómetros— y los satélites geoestacionarios, situados a cerca de 36.000 kilómetros. Esta posición permite combinar una cobertura extensa con una latencia inferior a la de los sistemas geoestacionarios, ya que la señal debe recorrer una distancia considerablemente menor.
Cada satélite O3b mPOWER posee una masa en seco de unos 1.900 kilogramos y utiliza una carga útil digital definida por software, capaz de distribuir su capacidad mediante haces electrónicos orientables. En lugar de iluminar permanentemente grandes regiones con una capacidad fija, el sistema puede concentrar, modificar y redirigir sus enlaces hacia los lugares donde existe mayor demanda. De esta manera, puede proporcionar conexiones desde decenas de megabits hasta varios gigabits por segundo a un sitio determinado.
La red está dirigida principalmente a operadores de telefonía, gobiernos, empresas, proveedores de servicios en la nube, cruceros, aeronaves, instalaciones energéticas y usuarios situados en regiones remotas o con infraestructura terrestre limitada.
Los tres satélites se liberaron de forma escalonada por la segunda etapa del Falcon 9, comenzando unos 34 minutos después del despegue. A partir de ese momento iniciaron un proceso de elevación orbital mediante sus propios sistemas de propulsión, seguido por el despliegue, la comprobación y la calibración de sus equipos.
SES prevé incorporarlos al servicio comercial hacia mediados de 2027, cuando se sumarán a las diez unidades que ya se encuentran operativas. Los primeros dos O3b mPOWER habían sido lanzados en diciembre de 2022 y el sistema comenzó a ofrecer servicios globales en abril de 2024.
Durante el desarrollo se detectaron problemas eléctricos en algunas de las primeras unidades que podían reducir su capacidad y vida útil. Boeing introdujo modificaciones a partir de los satélites posteriores y SES amplió la arquitectura originalmente prevista con dos unidades adicionales, lo que llevó a la configuración final de 13 satélites. Los últimos tres permitirán aumentar la capacidad disponible y ofrecer mayor redundancia frente a fallas o interrupciones.
SpaceX, dueño indiscutido de la reutilización
El lanzamiento número 700 representa, al mismo tiempo, un punto de referencia para SpaceX. El primer Falcon 1 voló en 2006 y alcanzó la órbita por primera vez en 2008. El Falcon 9 debutó en 2010 y el Falcon Heavy realizó su vuelo inaugural en 2018. La reutilización de las primeras etapas permitió reducir los tiempos entre misiones y sostener una frecuencia de lanzamientos que antes no era habitual en la industria.
La misión de O3b mPOWER reunió las dos transformaciones que marcaron el sector espacial comercial durante los últimos años: cohetes diseñados para volar repetidamente y redes de comunicaciones capaces de modificar desde tierra la distribución de sus recursos en función de la demanda.
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