Argentina está realizando obras para extender la vida de la central nuclear Atucha I: ¿Cuando volverá a estar operativa?

El Proyecto de Extensión de Vida de la CNE consideró aspectos para la mejora de la seguridad, que incluyeron el reemplazo de los generadores de vapor. Crédito: NA-SA

El Proyecto de Extensión de Vida de la CNE consideró aspectos para la mejora de la seguridad, que incluyeron el reemplazo de los generadores de vapor. Crédito: NA-SA

La Central Nuclear Atucha I, ubicada en la localidad bonaerense de Lima, Partido de Zárate, atraviesa un proceso crucial de reacondicionamiento para prolongar su ciclo de operación por dos décadas adicionales. Inaugurada en 1974 como la primera planta nucleoeléctrica de América Latina, la usina finalizó en septiembre de 2024 su primera etapa operativa de 50 años. El proyecto, impulsado por la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) y fiscalizado por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), implica un hito en la ingeniería energética del país. Tras las obras de modernización e inspección integral, se estima que el reactor volverá a sincronizarse al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en la segunda mitad de 2027, garantizando el aporte de 362 MW de potencia base limpia y confiable.

El Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I que lleva adelante la Entidad Responsable de la operación de las centrales nucleares en Argentina, Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), se encuentra bajo la fiscalización y el control regulatorio de la ARN.

Planificación técnica y cronograma para el retorno del reactor

La parada programada de la planta responde al cumplimiento de los estándares internacionales de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) y a los requerimientos del Documento Marco de Licenciamiento (DML) aprobado por la ARN. Aunque la finalización física de las obras principales está prevista para el cierre de 2026, el posterior proceso de carga de combustible, pruebas hidrostáticas y ensayos de puesta en marcha situará la reactivación comercial hacia julio de 2027. La extensión de vida no se mide únicamente en tiempo de calendario, sino en años de operación a plena potencia (Equivalent Full Power Years), lo que posibilitará a Atucha I generar electricidad limpia hasta el año 2047.

Este tipo de paradas técnicas prolongadas cuenta con un antecedente de alto valor en la matriz energética argentina: la parada de extensión de vida de la Central Nuclear Embalse, ubicada en la Provincia de Córdoba. En dicha usina, tras completar una renovación de componentes críticos, la ARN emitió en 2019 la nueva licencia de operación que le permitió iniciar un segundo ciclo operativo proyectado a 30 años. La experiencia acumulada en la planta cordobesa sirvió como base operativa y metodológica para planificar la intervención estructural que hoy se ejecuta en el reactor bonaerense.

Intervenciones de ingeniería y modernización de componentes

El diseño tecnológico de Atucha I se basa en un reactor del tipo PHWR (Reactor de Agua Pesada Presurizada), que utiliza uranio natural con un leve enriquecimiento como combustible y agua pesada como moderador y refrigerante. Los trabajos de reacondicionamiento engloban más de 200 subproyectos dirigidos a actualizar los sistemas de seguridad y monitoreo. Entre las tareas principales se destacan la inspección ultrasónica no destructiva del recipiente de presión del reactor, la sustitución de tuberías de los circuitos primarios, y la modernización completa del sistema de protección del reactor para optimizar los tiempos de respuesta ante eventos de transitorios térmicos o mecánicos.

Asimismo, se implementan mejoras operativas mediante la incorporación de nuevos sistemas de filtrado para la prevención de accidentes por pérdida de refrigerante (LOCA, por sus siglas en inglés) y la actualización de la instrumentación del canal del reactor. En forma paralela, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa CONUAR intervienen en la fabricación nacional de componentes mecánicos de alta precisión. De forma complementaria a la planta, el proyecto contempla la construcción del Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados (ASECG II), una infraestructura esencial para la gestión del material utilizado durante el nuevo periodo de generación.

Según informa NA-SA, los trabajos alcanzan el 60% de avance y estarían finalizados a mediados de 2027.

Sostenibilidad energética y desarrollo tecnológico nacional

La reactivación de Atucha I reviste una importancia estratégica tanto en el ámbito socioeconómico como en el ambiental. Al estar situada en un punto geográfico clave para abastecer al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), su aporte de energía de base resulta indispensable para mitigar la saturación de la red eléctrica en picos de demanda. Adicionalmente, el sostenimiento de la generación nuclear permite sustituir el uso de combustibles fósiles, lo que equivale a un ahorro estimado en casi 500 millones de metros cúbicos de gas natural por año y una reducción sustancial de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El desarrollo del proyecto fomenta además el ecosistema científico e industrial del país. Gran parte de la ingeniería de detalle, la metalurgia especializada y la ejecución de los ensayos son realizadas por técnicos y profesionales argentinos, lo que consolida la cadena de valor en el sector. Esta capacidad instalada no solo asegura la soberanía tecnológica en la operación de las tres centrales del país (Atucha I, Atucha II y Embalse), sino que también capacita a la industria nacional para ofrecer servicios de mantenimiento de alta complejidad a nivel internacional.

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