Reino Unido, Italia y Japón avanzan en el desarrollo del Global Combat Air Programme (GCAP), el proyecto conjunto con el que los países buscan disponer de un nuevo caza de sexta generación a partir de 2035. En julio de 2026, la organización internacional que administra el programa adjudicó a Edgewing un contrato por 4.600 millones de libras para avanzar con la siguiente etapa de diseño y desarrollo. El acuerdo convierte a GCAP en uno de los mayores programas aeronáuticos militares en marcha y consolida la cooperación europea y japonesa en torno a una plataforma de defensa.
GCAP nació en 2022 a partir de la convergencia del programa británico-italiano Tempest y el proyecto japonés F-X. Su objetivo es reemplazar a los cazas actualmente en servicio con una plataforma capaz de operar en el entorno aéreo previsto para después de 2040. Para ello, BAE Systems, Leonardo y Japan Aircraft Industrial Enhancement Co. (JAIEC) crearon una empresa conjunta llamada Edgewing, que está a cargo del diseño y desarrollo del avión, y continuará siendo su autoridad de diseño durante toda su vida útil. La estructura gubernamental, en tanto, está encabezada por la GCAP International Government Organisation, creada específicamente por los tres Estados para gestionar el programa.
Capacidades y características técnicas
Como la mayoría de los programas de defensa que se encuentran en una fase incipiente de desarrollo, gran parte de las especificaciones del GCAP permanece clasificada. Sin embargo, la arquitectura conocida permite dimensionar el salto tecnológico que se busca.
GCAP será un avión supersónico y furtivo, diseñado para reducir su detectabilidad y actuar como un nodo dentro de una red de combate mucho más amplia. Sus sensores deberán recopilar información de diferentes fuentes, fusionarla a bordo y presentar al piloto únicamente los datos relevantes para cada situación. Las comunicaciones seguras permitirán intercambiar esa información con otras aeronaves tripuladas, vehículos autónomos y plataformas terrestres, navales y espaciales. De esta manera, el avión no será únicamente un sistema de armas, sino también un sensor y un centro de procesamiento distribuido dentro del campo de batalla.
La integración de sensores, comunicaciones, inteligencia artificial y sistemas autónomos será, por lo tanto, tan importante como las prestaciones aerodinámicas del avión. La filosofía de los cazas de nueva generación apunta a que una aeronave tripulada pueda operar junto con Collaborative Combat Aircraft y otros vehículos no tripulados, distribuyendo sensores, armas y tareas entre varias plataformas. Esto permite alejar determinadas cargas del avión principal y aumentar el número de sistemas que pueden exponerse a zonas de mayor riesgo sin comprometer necesariamente al piloto. GCAP deberá además incorporar una arquitectura suficientemente abierta como para recibir nuevas tecnologías durante décadas, puesto que Edgewing prevé que la plataforma permanezca operativa más allá de 2070.
Avances y proyecciones futuras
Antes de llegar al avión definitivo, Reino Unido está construyendo un demostrador de vuelo destinado a reducir riesgos tecnológicos y validar capacidades asociadas al futuro sistema. El Ministerio de Defensa británico informó que espera comenzar a probar capacidades clave con ese demostrador hacia mediados de 2028. Sin embargo, todavía no fijó públicamente la fecha de su primer vuelo. La aeronave utilizará inicialmente motores EJ200 —los mismos que equipan al Eurofighter Typhoon—, aunque esa planta motriz no será utilizada por el modelo de producción.
El programa también comenzó a adquirir una dimensión internacional más amplia, con Canadá como primer país observador de GCAP. Mientras tanto, otros Estados también mostraron interés en el proyecto.
El calendario, sin embargo, continúa siendo particularmente exigente. Japón necesita reemplazar sus F-2 y los tres socios mantienen 2035 como objetivo para introducir la nueva generación. En ese marco, el contrato firmado en julio marca el paso desde una cooperación basada principalmente en estudios y acuerdos nacionales hacia un programa industrial conjunto de gran escala.
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