SpaceX estableció un nuevo récord de lanzamiento: envió dos cohetes Falcon 9 al espacio con apenas 38 minutos de diferencia desde costas opuestas de Estados Unidos. El primero despegó a las 01:12 UTC del 16 de agosto de 2026 desde Cabo Cañaveral, Florida, con ocho nuevos satélites de comunicaciones de Globalstar. Mientras esa misión todavía se encontraba desarrollando sus operaciones orbitales, un segundo Falcon 9 partió a las 01:50 UTC desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California, con la misión clasificada USSF-366 para la Fuerza Espacial de Estados Unidos (USSF). El intervalo superó ampliamente el anterior récord de la empresa, que había sido establecido el 31 de agosto de 2024 con el lanzamiento de dos misiones Starlink, que despegaron con 65 minutos de diferencia.
La marca vuelve a demostrar la gran capacidad operativa de SpaceX para ejecutar misiones orbitales independientes de forma casi simultánea. Cada lanzamiento requiere preparar e integrar un vehículo, procesar su carga útil, coordinar la plataforma, completar el abastecimiento de propelentes, verificar los sistemas de vuelo y trabajar con los responsables del espacio aéreo y de los polígonos de lanzamiento.
En este caso, además, las operaciones se realizaron desde instalaciones separadas por miles de kilómetros y transportaron cargas completamente diferentes: una constelación comercial desde Florida y una misión de seguridad nacional desde California. Con esta doble operación, el Falcon 9 alcanzó los 96 lanzamientos realizados durante 2026, con un 75% de ellos dedicados a poner en órbita satélites Starlink.
El protagonista del nuevo récord: el Falcon 9
El Falcon 9 es un lanzador de dos etapas y 70 metros de altura. La primera etapa utiliza nueve motores Merlin 1D y la segunda etapa está impulsada por un único Merlin Vacuum, y ambos funcionan con oxígeno líquido y queroseno RP-1.
Una de las características fundamentales del sistema, que convierte al Falcon 9 en el cohete estrella de la última década, es que la primera etapa tiene la capacidad de regresar después del ascenso y poder recuperarse y reutilizarse. Esa arquitectura es una de las claves que permitió aumentar la frecuencia de vuelo.
En particular, el primer Falcon 9 de la noche empleó una primera etapa que estaba realizando su decimocuarta misión, mientras que el booster utilizado para USSF-366 completó su decimoctavo vuelo. El primero aterrizó nuevamente en Cabo Cañaveral unos ocho minutos después del despegue. El segundo descendió unos ocho minutos y medio después sobre el buque autónomo Of Course I Still Love You, situado en el océano Pacífico.
Las cargas útil de la misión
La primera de las dos misiones transportó ocho satélites Globalstar 2-R, construidos, integrados y ensayados por MDA Space en Montreal. Los ejeplares se desplegaron con éxito en órbita terrestre baja y ahora deben atravesar una etapa de pruebas y puesta en servicio antes de incorporarse plenamente a la red.
Son los primeros 8 de un pedido de 17 satélites de reemplazo. Los nueve restantes se encuentran en las etapas finales de integración. Su función es prolongar la vida útil de la constelación existente de Globalstar, que proporciona servicios móviles por satélite y soporta aplicaciones de conectividad directa con determinados teléfonos, además de comunicaciones para dispositivos de Internet de las Cosas. Para MDA Space, el lanzamiento también representó la entrada en servicio de los primeros satélites que entregó como contratista principal de una constelación comercial de comunicaciones.
La segunda misión, USSF-366, pertenece a la Fuerza Espacial estadounidense y la mayor parte de sus características permanecen clasificadas. SpaceX no informó la carga ni divulgó la secuencia completa de despliegue.
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