El satélite argentino SABIA-Mar completó su fabricación y comenzó la campaña final de ensayos en las instalaciones de INVAP, en Bariloche, antes de su lanzamiento previsto para el primer semestre de 2027. La misión llevará una cámara de alta sensibilidad destinada a observar luces durante la noche, una capacidad que podrá aportar información sobre la actividad pesquera en el Mar Argentino y otros sectores del Atlántico Sur.

La cámara forma parte de la arquitectura de la misión desde su diseño. Documentación técnica presentada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales en 2023 ya identificaba al instrumento HSC —High Sensitivity Camera— como una cámara pancromática preparada para detectar luces nocturnas y generar productos vinculados con la localización de embarcaciones.
Su llegada a la etapa final permitirá acercar esa capacidad a una aplicación operativa: comparar las señales luminosas registradas desde el espacio con la información transmitida por los propios buques y con otros sistemas utilizados para vigilar los espacios marítimos argentinos.
Cómo observará la actividad pesquera durante la noche
Numerosas embarcaciones pesqueras utilizan sistemas de iluminación intensa durante sus operaciones nocturnas. Los buques poteros, por ejemplo, emplean luces para atraer al calamar hacia la superficie, formando concentraciones luminosas que pueden ser observadas desde satélites.
La cámara HSC trabajará dentro del espectro visible y tendrá una resolución regional aproximada de 400 metros. No producirá una fotografía detallada de cada embarcación, pero podrá registrar la presencia y distribución de focos luminosos sobre el mar. La documentación de la misión prevé además que los productos de detección nocturna estén disponibles cerca del tiempo real para el Mar Argentino.
Esa información permitirá reconocer concentraciones de barcos, cambios en la posición de las flotas y patrones asociados con determinadas actividades pesqueras.

Una luz detectada desde el espacio no demostrará por sí sola que una embarcación está realizando pesca ilegal. Tampoco permitirá establecer automáticamente su bandera o identidad. Su valor aparecerá al combinarla con otras fuentes de información.
La comparación con las señales AIS
Los buques transmiten normalmente su posición, rumbo, velocidad e identidad mediante el Sistema de Identificación Automática, conocido como AIS. Sin embargo, una embarcación puede apagar el equipo, emitir datos incompletos o manipular la información transmitida.
La detección nocturna permitirá comparar las luces observadas por SABIA-Mar con las posiciones declaradas mediante AIS. Cuando aparezca actividad luminosa en un sector sin embarcaciones registradas, los organismos de control podrán analizar si existe un buque no cooperativo, una transmisión interrumpida o una inconsistencia que requiera mayor vigilancia.
La propia CONAE indicó que la combinación de cámaras y sistemas de geolocalización contribuirá a localizar embarcaciones cooperativas y no cooperativas y a fortalecer los controles de la Zona Económica Exclusiva Argentina.
SABIA-Mar no reemplazará a los patrulleros, aeronaves ni radares costeros. Su función será generar una nueva capa de información para decidir dónde concentrar esos medios y qué movimientos necesitan ser investigados.
El complemento de los satélites SAOCOM
Argentina ya utiliza imágenes satelitales para detectar barcos que no transmiten correctamente su posición. La Prefectura Naval integró productos radar de los satélites SAOCOM al Sistema Guardacostas, la plataforma desde la cual sigue el movimiento de embarcaciones dentro y fuera de los espacios marítimos nacionales.

Los sensores radar pueden observar estructuras sobre el mar durante el día, la noche y bajo condiciones meteorológicas que dificultan el trabajo de cámaras ópticas. La integración entre la CONAE y la Prefectura permitió incrementar en más de un 65% la detección efectiva de buques y reducir el procesamiento de cada imagen de 45 a 10 minutos.
SABIA-Mar ofrecerá una capacidad diferente y complementaria. Mientras SAOCOM puede detectar la presencia física de una embarcación, la cámara nocturna podrá identificar actividad luminosa relacionada con determinadas operaciones pesqueras.
El cruce entre imágenes radar, luces nocturnas y señales AIS permitiría distinguir mejor entre un barco que simplemente navega por la zona, una concentración pesquera activa y una embarcación que intenta ocultar sus movimientos.
Esta complementariedad ya había sido considerada por la CONAE: la agencia señaló que la cámara de alta sensibilidad de SABIA-Mar podría utilizarse junto con AIS y SAOCOM para detectar durante la noche actividades vinculadas con la pesca de calamar.
Una misión diseñada para estudiar el océano
La vigilancia marítima será una aplicación complementaria de un satélite concebido principalmente para estudiar el mar, las costas, los estuarios y las aguas interiores.
Sus instrumentos principales medirán el color del océano en distintas bandas del espectro. A partir de esas observaciones podrán elaborarse productos sobre concentración de clorofila, presencia de fitoplancton, turbidez, calidad del agua y productividad biológica.
El fitoplancton constituye la base de buena parte de la cadena alimentaria marina. Su distribución permite identificar zonas de mayor productividad, estudiar ecosistemas y aportar información para el manejo de los recursos pesqueros.

SABIA-Mar tendrá un escenario regional centrado en las costas de Sudamérica y un escenario global. La resolución prevista será de 200 metros para algunas observaciones regionales y de 800 metros para la cobertura global, con una revisita aproximada de dos días.
La misión también permitirá seguir floraciones algales nocivas, analizar cambios costeros y generar información para organismos científicos, productivos y ambientales.
Información argentina sobre el Atlántico Sur
SABIA-Mar es conducido por la CONAE, con INVAP como contratista principal para la construcción e integración del satélite y VENG involucrada en desarrollos técnicos y en las futuras operaciones de la misión. Su lanzamiento quedó proyectado para el primer semestre de 2027.
Una vez en órbita, Argentina dispondrá de una fuente propia y periódica de información óptica sobre el Mar Argentino y las costas sudamericanas.
La cámara nocturna no resolverá por sí sola el desafío de controlar una superficie marítima extensa ni permitirá sancionar automáticamente a una embarcación. Sí podrá revelar concentraciones de luces, detectar inconsistencias con las posiciones declaradas y orientar el trabajo de otros sensores y medios operativos.
La importancia de SABIA-Mar estará precisamente en esa combinación. El satélite estudiará los procesos ambientales del océano, pero también podrá transformar señales visibles durante la noche en información útil para comprender cómo y dónde operan las flotas pesqueras en el Atlántico Sur.
Te puede interesar: El rol de la CNEA en el SABIA-Mar: la tecnología que alimentará y orientará al satélite argentino













