Un laboratorio argentino especializado en métodos alternativos al uso de animales recibió un reconocimiento internacional por su trabajo científico y formativo. Se trata del Laboratorio de Métodos Alternativos (LMA) del consorcio EBAL, integrado por especialistas del CONICET, que obtuvo el Premio Lush 2026 en la categoría Training. La distinción destaca su aporte a la capacitación de investigadores, empresas, universidades y organismos regulatorios en técnicas que buscan reemplazar ensayos con animales en investigación y evaluación de seguridad.
El premio es importante porque reconoce una línea de trabajo que combina ciencia, regulación e industria. El LMA-EBAL presta servicios a sectores como el cosmético, agroquímico y farmacéutico, donde la evaluación de seguridad de productos es una etapa central antes de su uso o comercialización. En ese marco, el laboratorio trabaja desde Argentina para avanzar hacia metodologías más predictivas, reproducibles y centradas en la biología humana, sin depender de modelos animales cuando existen alternativas validadas.
Las nuevas metodologías de enfoque
Las metodologías que impulsa el laboratorio forman parte de lo que se conoce como nuevas metodologías de enfoque (NAMs). Incluyen, por un lado, modelos in vitro, que permiten estudiar respuestas biológicas en células o tejidos fuera de un organismo completo. Y, por el otro, modelos in silico, que utilizan herramientas computacionales para predecir propiedades toxicológicas o riesgos potenciales.
En la práctica, estas técnicas se aplican a evaluaciones como irritación ocular y dérmica, fototoxicidad, sensibilización dérmica y toxicidad sistémica. Muchas de ellas están alineadas con guías internacionales de la OCDE, lo que es clave para que los resultados puedan ser aceptados por empresas, laboratorios y autoridades regulatorias.
Uno de los puntos centrales del reconocimiento es la formación de recursos humanos. En los últimos años, el LMA llevó adelante 39 actividades de capacitación con más de 3.600 participantes de universidades, industrias, centros de investigación y organismos públicos de distintos países de la región. Esas actividades incluyeron talleres, cursos universitarios y de posgrado, seminarios internacionales y espacios de intercambio con organismos regulatorios argentinos como ANMAT y SENASA. El objetivo no es solo demostrar que las técnicas existen, sino construir la capacidad técnica e institucional necesaria para que puedan aplicarse de manera sostenida.
Un cambio en la forma de evaluar seguridad en ciencia e industria
Durante décadas, muchos ensayos dependieron del uso de animales porque eran el estándar disponible o aceptado por la regulación. Hoy, el avance de la biología celular, la bioingeniería, la toxicología computacional y los modelos predictivos permite reemplazar parte de esos procedimientos con herramientas más específicas para estudiar mecanismos de daño, respuesta humana y riesgo químico. Ese cambio requiere validación, confianza regulatoria, capacitación y articulación entre academia, Estado e industria.
Para Argentina, el premio ubica al LMA-EBAL como un actor regional en una discusión científica que involucra ética, innovación y competitividad. La adopción de métodos sin animales puede mejorar la calidad de la evaluación toxicológica, abrir nuevas posibilidades para empresas que necesitan cumplir estándares internacionales y fortalecer capacidades locales en áreas de alta demanda.
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