La misión espacial china Tianwen-2 inicia su fase de proximidad al asteroide Kamoʻoalewa

Imagen de la Tierra y la Tianwen 2 tomada poco después de su lanzamiento. Crédito: CNSA.

Imagen de la Tierra y la Tianwen 2 tomada poco después de su lanzamiento. Crédito: CNSA.

La misión de exploración de cuerpos menores de la Administración Espacial Nacional China (CNSA), Tianwen-2, ha iniciado con éxito la fase crítica de aproximación final hacia el asteroide cercano a la Tierra, el 469219 Kamoʻoalewa. Tras un encendido principal de sus motores ejecutado el pasado 7 de junio de 2026, datos de seguimiento de radio independientes han detectado sutiles discontinuidades en la frecuencia Doppler de la nave, lo que confirma la realización de correcciones de trayectoria de alta precisión. El objetivo de estas operaciones es posicionar la sonda a tan solo 20 kilómetros de la superficie del asteroide durante el próximo mes de julio, hito que dará inicio formal a una de las misiones de retorno de muestras más complejas de la década.

Imagen del modelo Modelo de la Tianwen 2. Crédito: CNSA.

En este momento, la sonda Tianwen-2 ejecuta microcorrecciones orbitales y de motor en su aproximación final al asteroide Kamoʻoalewa. La utilización de motores iónicos en esta fase es fundamental para la seguridad y el éxito científico de la misión orbital. Al aproximarse a un cuerpo de gravedad ultrabaja como Kamoʻoalewa, cualquier exceso de aceleración química podría desviar de forma irreversible a la sonda o consumir recursos críticos. Las microcorrecciones detectadas actúan como un freno y un timón de precisión milimétrica, estabilizando los vectores de velocidad relativa para garantizar que el encuentro se produzca bajo las condiciones de diseño planificadas

El enigma dinámico de la cuasi-luna Kamoʻoalewa

El objetivo principal de Tianwen-2, el asteroide 469219 Kamoʻoalewa (2016 HO3), es un objeto de un diámetro estimado entre los 40 y 100 metros que posee una órbita muy particular. Está clasificado como una “cuasi-luna” o cuasi-satélite de la Tierra debido a que orbita alrededor del Sol en una resonancia orbital de 1:1 con nuestro planeta; esto hace que, desde la perspectiva terrestre, parezca describir un bucle elíptico constante a nuestro alrededor, manteniéndose dinámicamente estable.

El interés de la comunidad científica internacional en este cuerpo menor radica en su composición. Estudios espectroscópicos previos sugieren que la firma de silicatos de Kamoʻoalewa guarda una similitud extraordinaria con los materiales lunares recuperados por las misiones Apollo y Chang’e, lo que plantea la hipótesis técnica de que el asteroide podría ser un fragmento eyectado de la propia Luna debido a un antiguo impacto meteorítico. El análisis directo in situ permitirá validar los modelos de colisión y evolución planetaria en el sistema Tierra-Luna.

Imagen artística de la sonda Tianwen 2 aproximándose al asteroide 469219 Kamoʻoalewa. Crédito: CNSA.

Instrumentación científica y fases operativas

De acuerdo con las especificaciones de diseño presentadas ante el Grupo de Evaluación de Cuerpos Menores (SBAG) de la NASA, la aproximación a 20 kilómetros marcará el inicio de la cartografía global. Para ello, Tianwen-2 va equipada con un conjunto integrado de 11 instrumentos científicos de vanguardia. La carga útil incluye cámaras multiespectrales de alta resolución, un telémetro láser para altimetría precisa, espectrómetros de emisión térmica y de infrarrojo cercano, y un radar de sondeo subsuperficial optimizado para evaluar la estructura interna del regolito.

Además de la suite de sensores ópticos y de teledetección, la nave porta herramientas especializadas para el análisis del entorno de partículas, destacando el analizador de polvo DIANA provisto por instituciones científicas de Italia. Este despliegue instrumental funcionará en paralelo durante la fase de proximidad no solo para comprender la geología de Kamoʻoalewa, sino para determinar el sitio óptimo donde la sonda descenderá para recolectar las muestras físicas. Tras esta etapa, la arquitectura de la misión prevé el retorno de la cápsula a la Tierra y un posterior desvío asistido por gravedad hacia su segundo objetivo: el cometa 311P del cinturón principal.

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