El reactor multipropósito RA-10 sumó un nuevo avance en su proceso de construcción y puesta en marcha. Comenzó la activación mecánica de sus puentes grúa, equipos de izaje que se utilizan para mover componentes pesados, asistir tareas de montaje y permitir la instalación de instrumentos científicos. Este paso es muy importante porque habilita parte de la logística interna necesaria para las próximas etapas del proyecto.
El RA-10 es una de las obras tecnológicas más importantes de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Está en la etapa final de su construcción en el Centro Atómico Ezeiza y fue concebido como un reactor de investigación multipropósito, orientado a la producción de radioisótopos, la prestación de servicios tecnológicos, la irradiación de materiales y la investigación aplicada. Su puesta en servicio permitirá ampliar capacidades de salud, industria y ciencia, con impacto en áreas como medicina nuclear, electrónica de potencia y estudio de materiales.
El RA-10 activa sus puentes grúa
Los puentes grúa que comenzaron a activarse permiten trasladar piezas de gran peso dentro de zonas críticas o que no pueden emplear equipos externos. En instalaciones nucleares, estos sistemas son importante para realizar las operaciones con precisión, control, trazabilidad y seguridad. Además de utilizarse para montar estructuras durante la construcción, también son clave para futuras tareas de mantenimiento, operación y manipulación de componentes.
Entre los equipos destacados se encuentra el puente grúa polar, con una capacidad de 10 toneladas. Este sistema cubre un área de 340 metros cuadrados vinculada con los instrumentos ASTOR y ANDES, dos desarrollos asociados al uso de haces de neutrones. También se puso en servicio el puente del edificio de guías, de 20 toneladas, que asistirá al Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones. Este laboratorio será una de las instalaciones científicas más relevantes del complejo, ya que permitirá utilizar neutrones generados en el reactor para estudiar la estructura y propiedades de distintos materiales.
Otro de los equipos activados es el puente del recinto de piletas, con capacidad de 10 toneladas y cobertura de 250 metros cuadrados. Según la CNEA, este sistema ya intervino en montajes críticos, como el del tanque reflector. A su vez, el puente grúa de las celdas calientes, también de 10 toneladas y con un área de trabajo de 220 metros cuadrados, permitirá el ingreso y egreso de materiales en espacios diseñados para manipular componentes irradiados o potencialmente radiactivos bajo condiciones controladas.
El rol del RA-10 en el ecosistema tecnológico argentino
El RA-10 está diseñado para fortalecer la producción nacional de radioisótopos de uso médico e industrial, entre ellos el molibdeno-99, insumo central para diagnósticos por imágenes en medicina nuclear. También se proyecta que pueda producir otros radioisótopos relevantes, brindar servicios de irradiación, realizar dopado de silicio por transmutación neutrónica y ofrecer capacidades de investigación con haces de neutrones.
Así, la activación de los puentes grúa marca un avance operativo importante. El RA-10 empieza a completar la infraestructura que necesita para pasar de la etapa de construcción a una fase cada vez más cercana a su funcionamiento integrado.
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