Repasamos los hitos más importantes del Hubble, uno de los grandes telescopios espaciales de la NASA

Tras cumplirse 36 años de la puesta en órbita del Telescopio Espacial Hubble, nuestra visión se ha transformado del cosmos desde su lanzamiento en abril de 1990. Este observatorio de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), lanzado a bordo del transbordador espacial Discovery, ha permitido redefinir los límites del espacio. Actualmente, este icono tecnológico sigue operativo y redefine constantemente la astronomía moderna. Por ello, repasamos algunos de los hitos más importantes y hallazgos fundamentales para el progreso astronomía y ciencia espacial.

Imagen del Telescopio Espacial Hubble de la NASA. Crédito: NASA.

Los comienzos del telescopio Hubble

La historia del Hubble comenzó décadas antes de su despegue oficial. El astrónomo de la NASA, Lyman Spitzer propuso la idea de un observatorio espacial en 1946. Argumentó que un telescopio en órbita evitaría la interferencia de la atmósfera terrestre. Sin embargo, el Congreso de Estados Unidos aprobó el financiamiento recién en 1977.

La construcción enfrentó múltiples retrasos técnicos y un aumento considerable en los costos originales. El desastre del transbordador Challenger en 1986, en el cual siete astronautas perdieron la vida tras el despegue del mismo, detuvo el programa espacial de la NASA durante varios años. Finalmente, tras años de espera, el telescopio Hubble estuvo listo para su lanzamiento en 1990.

El Telescopio Hubble mide 13,2 metros y pesa unas 11 toneladas. Su espejo principal de 2,4 metros capta luz ultravioleta, visible e infrarroja. Dos paneles solares alimentan sus instrumentos yseis baterías almacenan la energía necesaria. Orbita la Tierra a 540 kilómetros de altura cada 95 minutos. El observatorio utiliza giroscopios internos para estabilizarse y apuntar con precisión absoluta. Sus antenas envían datos científicos mediante una red de satélites de comunicación. Esta tecnología permite observar el cosmos sin la distorsión de la atmósfera terrestre.

El lanzamiento y los problemas iniciales

Tras varios años de espera, el lanzamiento del Hubble ocurrió el 24 de abril de 1990 a bordo del transbordador Discovery. Una vez en órbita, las primeras imágenes recibidas mostraron una nitidez muy decepcionante. Los científicos detectaron una aberración esférica en el espejo principal del telescopio. Este error de fabricación medía apenas una fracción del grosor de un cabello humano. El fallo impedía que la luz se enfocara correctamente en un solo punto. Como resultado, los objetos celestes aparecían rodeados de un halo de luz borrosa. Este problema técnico amenazó inicialmente con arruinar toda la inversión de la misión.

Imagen del transbordador espacial Discovery, la nave en la que iba el telescopio Hubble. Crédito: NASA.

La NASA solucionó el problema en 1993 mediante la primera misión de servicio. Los astronautas del transbordador Endeavour instalaron el sistema óptico correctivo COSTAR. Este mecanismo funcionó como unos “anteojos” para compensar la curvatura del espejo. También sustituyeron la cámara principal por un modelo con corrección interna avanzada. La intervención requirió cinco caminatas espaciales y una precisión técnica absoluta. Tras las reparaciones, el Hubble comenzó a enviar imágenes con una nitidez extraordinaria. Este éxito histórico rescató la misión y permitió iniciar tres décadas de descubrimientos.

Asimismo, después de la puesta en marcha del Hubble, el telescopio colaboró en múltiples estudios e investigaciones clave para el conocimiento y el estudio de nuestro planeta y el cosmos. Entre ellos destacan:

1. La edad del universo

El Telescopio Hubble permitió medir con precisión la tasa de expansión del universo, conocida como la Constante de Hubble. Antes de su misión, la edad estimada del cosmos variaba erróneamente entre los 10.000 y 20.000 millones de años. Gracias a la observación de estrellas variables Cefeidas en galaxias lejanas, los científicos refinaron este cálculo significativamente. Sus datos establecieron que el universo tiene aproximadamente 13.800 millones de años de antigüedad. Este hallazgo redujo el margen de error científico de un 50% a solo un 10%.

2. La expansión del cosmos

Hubble revolucionó la cosmología al demostrar que el universo no solo se expande, sino que lo hace a una velocidad creciente. Mediante la observación de supernovas distantes, los científicos descubrieron que las galaxias se alejan entre sí más rápido que en el pasado. Este fenómeno confirmó la existencia de la energía oscura, una fuerza misteriosa que compone aproximadamente el 68% del cosmos. Antes de este hallazgo, se pensaba que la gravedad frenaría gradualmente la expansión tras el Big Bang. Esta aportación del telescopio cambió radicalmente las teorías sobre el destino final de la estructura universal.

3. El origen de los agujeros negros

El telescopio aportó pruebas fundamentales sobre la presencia de agujeros negros supermasivos en el corazón de casi todas las galaxias. Al observar la velocidad extrema del gas y las estrellas en losnúcleos galácticos, Hubble confirmó la existencia de estos objetos invisibles. Estos hallazgos demostraron que la masa del agujero negro está directamente relacionada con el tamaño de su galaxia anfitriona. Por lo tanto, estos núcleos oscuros actúan como motores cósmicos que dictan el crecimiento y la evolución de sus entornos. Este descubrimiento cambió para siempre nuestra percepción sobre la estructura y el desarrollo del universo a gran escala.

4. El nacimiento de las estrellas

El telescopio capturó imágenes detalladas de nebulosas que funcionan como verdaderas guarderías estelares en el espacio profundo. Sus lentes mostraron cómo gigantescas nubes de gas y polvo colapsan bajo su propia gravedad para formar nuevas estrellas. Estas observaciones revelaron chorros de gas a alta velocidad y discos protoplanetarios emergiendo de densos capullos cósmicos. Capturas icónicas, como los Pilares de la Creación de la Nebulosa del Águila, permitieron estudiar por primera vez la erosión causada por la radiación estelar intensa. Gracias al Hubble, los astrónomos comprenden hoy con precisión los procesos físicos que dan origen a los sistemas solares.

Imagen célebre “Pilares de la creación”, la Nebulosa del Águila capturada por el Telescopio Hubble. Crédito: ESA.

5. Las atmósferas exoplanetarias

El Hubble fue el primer instrumento capaz de analizar la luz filtrada a través de las atmósferas de planetas en otros sistemas estelares. Mediante la espectroscopia, el telescopio logró identificar firmas químicas de elementos vitales como vapor de agua, sodio, hidrógeno y metano en mundos lejanos. Un ejemplo emblemático es el exoplaneta HD 209458b, apodado “Osiris”, donde el observatorio detectó por primera vez una atmósfera rica en oxígeno y carbono. Estas observaciones demostraron que los componentes básicos para la vida existen más allá de nuestro vecindario solar. Este avance tecnológico sentó las bases para que telescopios modernos busquen hoy señales de habitabilidad en planetas similares a la Tierra.

El futuro del Hubble

Aunque el Telescopio Hubble ha superado con creces su vida útil original, su misión no ha terminado, ya que continúa operando en conjunto con el Telescopio James Webb para ofrecer una visión multiespectral del cosmos. Sin embargo, debido a la degradación natural de sus componentes y la falta de nuevas misiones de mantenimiento, se espera que el observatorio siga activo solo hasta finales de esta década o principios de la próxima. El futuro del Hubble culminará eventualmente con una reentrada controlada en la atmósfera terrestre o un cambio de órbita para asegurar un final seguro. Su legado, no obstante, será eterno, habiendo transformado la astronomía y dejado un archivo de datos que servirá a futuras generaciones de investigadores para seguir descifrando los misterios del universo.

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