La empresa estadounidense Saildrone presentó al dron Spectre, una nueva clase de buques de superficie no tripulados orientados a misiones de guerra antisubmarina. El nuevo diseño apunta a operaciones autonomía, sigilo acústico y larga permanencia en el mar, claves para ampliar la vigilancia y presencia en el océano sin exponer tripulaciones. La iniciativa, presentada en la feria Sea-Air-Space, marca un nuevo paso en la estrategia de la compañía para consolidarse en el ámbito de defensa naval.

Vigilancia y presencia no tripulada en el océano
Spectre será el sistema más capaz desarrollado hasta ahora por Saildrone. Se trata de una embarcación de 54 metros de eslora y 250 toneladas métricas, con una velocidad máxima de 30 nudos. Estas cifras la ubican muy por encima de los modelos más pequeños y ligeros con los que la firma se hizo conocida. La presentación también dejó en claro que la empresa quiere ampliar su oferta hacia misiones que además de autonomía también exigen mayor velocidad, más discreción y una integración más cercana con operaciones militares complejas.
El objetivo principal del nuevo buque es la guerra antisubmarina. Esta misión es muy exigente, puesto que detectar submarinos requiere plataformas capaces de permanecer mucho tiempo en el mar, pero también de operar con una firma acústica muy baja, generando el menor ruido posible para no interferir con sensores propios ni delatar su posición. Según Saildrone, el Spectre aprovecha la experiencia de la empresa en sistemas de gran autonomía y propulsión silenciosa. Además, la firma explicó que contará con dos configuraciones: una con vela rígida y otra sin ese sistema, para misiones donde la prioridad sea el sigilo o la velocidad antes que la autonomía.

El fundador y CEO de Saildrone, Richard Jenkins, remarcó que es la primera vez que la empresa ofrece un vehículo sin su clásica ala rígida, lo que demuestra que el catálogo empieza a adaptarse a distintos perfiles operativos. Si bien la vela sigue siendo útil para navegaciones extremadamente largas con bajo consumo, pero no todas las misiones navales necesitan esa ventaja. En operaciones donde lo más importante es reducir la firma visual y acústica o responder con más rapidez, una configuración sin ala resulta más adecuada.
La cooperación con Lockheed Martin
Para desarrollar Spectre, Saildrone está trabajando junto con Lockheed Martin, que será el integrador de misión, especialmente en lo vinculado con la autonomía operativa del sistema. Además, siendo una de las principales firmas de defensa de Estados Unidos, su participación le da al programa un gran respaldo industrial y tecnológico.
El diseño ya recibió una aprobación en principio por parte del American Bureau of Shipping, lo que implica que cumple con criterios de certificación para embarcaciones navales de alta velocidad. Saildrone aseguró además que el concepto fue sometido a dos años de diseño y pruebas, con el objetivo de reducir riesgos antes de pasar a la etapa de construcción. Jenkins señaló que el programa fue financiado íntegramente por la propia empresa y que cada unidad tendrá un costo de US$ 40 millones, una cifra elevada, pero aún inferior al valor de muchos buques militares convencionales.
La construcción comenzará en breve en astilleros de Fincantieri en Wisconsin, con una capacidad estimada de producción de 5 unidades por año. Por ahora, las primeras pruebas de mar están previstas para comenzar en 2027.
Tal vez te interese: La OTAN acelera el desarrollo IA y drones marítimos en el Báltico para proteger cables y tuberías submarinas









