¿Qué es el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT) y qué capacidades concentra?

El Centro Espacial Teófilo Tabanera, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), es uno de los nodos más importantes de la infraestructura espacial argentina.

El Centro Espacial Teófilo Tabanera, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), es uno de los nodos más importantes de la infraestructura espacial argentina.

El Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), es uno de los nodos más importantes de la infraestructura espacial argentina. Ubicado en Falda del Cañete, Córdoba, allí convergen la Estación Terrena Córdoba, el Centro de Misión del SAOCOM, laboratorios de integración y ensayos para hardware espacial y el Instituto Gulich, dedicado a la formación e investigación. Así, el CETT es el lugar donde el país recibe y procesa datos satelitales, opera misiones, prueba componentes críticos y sostiene capacidades tecnológicas que hacen posible sus proyectos espaciales.

Hoy, el rol principal del CETT pasa por la operación de satélites, la recepción y procesamiento de datos y el sostenimiento del segmento terreno de las misiones espaciales argentinas, especialmente las vinculadas a la observación de la Tierra.

El Centro Espacial Teófilo Tabanera es uno de los nodos más importantes de la infraestructura espacial argentina.

La historia del centro y sus capacidades

La CONAE nació en 1991 para centralizar y ejecutar la política espacial argentina, que hasta entonces se desarrollaba en la órbita de la Fuerza Aérea. Pocos años después, el primer Plan Nacional Espacial fue aprobado como política de Estado y fijó como rumbo el desarrollo de satélites de alta complejidad, infraestructura asociada y, a largo plazo, capacidades de acceso al espacio con medios propios. En ese marco comenzó a desarrollarse la red de capacidades que hoy concentra el CETT. Al centro, además, se incorporó el Instituto Gulich, creado en 1997 y con sede allí desde 2001 para formar profesionales y producir conocimiento aplicado al programa espacial nacional.

Dentro del CETT funciona el Laboratorio de Integración y Ensayos, operado por VENG, con salas limpias y una batería de instalaciones para simular las condiciones extremas del espacio y verificar que un componente o subsistema sobreviva a ellas. Allí se realizan ensayos de termo-vacío, ciclado térmico, vibraciones mecánicas, compatibilidad electromagnética, radiofrecuencia y medición de antenas. También se despliegan tareas de ingeniería mecánica y electrónica, metrología de precisión, validación, calificación y desarrollo de equipamiento de apoyo en tierra. Es una plataforma industrial y tecnológica que permite diseñar, integrar, ensayar y calificar hardware espacial con estándares exigentes.

La cámara anecoica del CETT se utiliza para realizar ensayos de compatibilidad electromagnética de antenas y verificar que los equipos satelitales funcionen sin interferencias antes de su operación en el espacio.

Esa infraestructura es parte de buena parte de los proyectos espaciales argentinos que hicieron historia. En el CETT se integraron las antenas radar de los satélites de observación terrestre SAOCOM, se realizaron ensayos ambientales y de calificación ligados a esa misión. Además, se instaló el Centro de Control de Misión desde se recibieron las primeras señales de vida de los SAOCOM tras el lanzamiento, y hoy se monitorea el estado de los satélites y se da soporte operativo. A la vez, la Estación Terrena Córdoba recibió, procesó, distribuyó y almacenó información de numerosos satélites de observación. Desde allí se controlaron los satélites de la familia SAC, y también se trabajó con imágenes de misiones internacionales como Landsat, SPOT, Terra, Aqua, NOAA y GOES. Hoy esa estación sigue siendo una pieza del segmento terreno argentino, con antenas de hasta 13,5 metros, servicios de telemetría, seguimiento y control (TT&C) y descarga.

En el CETT se integraron las antenas radar de los satélites de observación terrestre SAOCOM.

Más adelante, en 2023, se realizó en el centro la Revisión Crítica de Diseño del ejemplar de observación SABIA-Mar, aún en desarrollo. En esos laboratorios se ensayaron en vacío y con ciclado térmico los paneles solares del satélite. Este año, además, se integró en el centro el CubeSat ATENEA, para aprovechar sus intalaciones y contar con la asistencia especializada de los profesionales de CONAE. Luego, las antenas del centro participaron en la recepción de telemetría del microsatélite, que viajó a bordo de la misión Artemisa II de la NASA, en coordinación con Tierra del Fuego, el IAR y una estación vietnamita. ATENEA estableció contacto y transmitió datos desde 70.000 km de altitud.


En el CETT se llevó a cabo la integración y la recepción de telemetría del CubeSat ATENEA.

El contexto actual de CETT

En el escenario actual del sector espacial argentino, el CETT es una capacidad estratégica de las más importantes. Porque un país puede diseñar satélites, puede fabricarlos e incluso lanzarlos, pero si no tiene cómo operarlos, monitorearlos, recibir sus datos y sostener su vida útil, no tiene autonomía espacial. El segmento terreno es, en muchos sentidos, una de las primeras capacidades que una nación debe defender si quiere tener una política espacial propia y no depender por completo de otros para operar su tecnología. En ese sentido, el Centro Espacial Teófilo Tabanera concentra tanto infraestructura crítica, como también experiencia operativa, recursos humanos especializados y una base técnica que llevó años construir. Sostenerlo, fortalecerlo y darle continuidad es preservar una parte central de la capacidad espacial argentina.

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