Ucrania ataca con drones Sheskharis, una de las principales terminales petroleras de Rusia en el Mar Negro

Ucrania ataca con drones Sheskharis, una de las principales terminales petroleras de Rusia en el Mar Negro.

Ucrania ataca con drones Sheskharis, una de las principales terminales petroleras de Rusia en el Mar Negro.

Ucrania volvió a llevar la guerra al corazón de la infraestructura energética rusa. Un ataque con drones provocó un incendio en la terminal petrolera de Sheskharis, en el puerto de Novorossiysk, una de las salidas más importantes del crudo de Rusia sobre el Mar Negro.

Ucrania ataca con drones Sheskharis, una de las principales terminales petroleras de Rusia en el Mar Negro.

Según Reuters, el fuego alcanzó el muelle principal de la instalación, cerca de los atraques 1, 1A y 2. Además, Ucrania aseguró haber atacado la infraestructura de carga de petróleo en Sheskharis, afirmando que seis de los siete puestos de carga habrían resultado dañados, junto con el nodo del sistema de tuberías y la estación de medición. Si ese cuadro se confirma, el blanco habría sido la interfaz física que permite transferir el petróleo desde la red de Transneft hacia los buques exportadores.

Ucrania profundiza sus ataques sobre la logística energética rusa

Sheskharis mueve entre 600.000 y 700.000 barriles diarios de crudo y el año pasado exportó además 19,8 millones de toneladas de productos petroleros. El atraque 1 puede recibir buques de hasta 250.000 toneladas de peso muerto y el 2 hasta 90.000. Atacar esa clase de instalación, además, requiere navegación precisa, selección fina del punto de impacto y capacidad para entrar en un entorno defendido.

Por ahora, no se ha idenficado el modelo de dron usado en Novorossiysk. Sin embargo, en esta campaña Ucrania viene empleando drones de ataque de largo alcance como los Liutyi y FP-1. Estos ejemplares son de ala fija con motor a gasolina, hélice, más de 1.000 km de alcance y sistemas de navegación robustos frente a interferencia y spoofing, además de drones señuelo para saturar defensas aéreas.

Los drones Liutyi son la respuesta ucraniana ante la ofensiva rusa.

El ataque encaja en una arquitectura operativa mucho más amplia. Las incursiones ucranianas contra la energía rusa suelen combinar entre 20 y 30 drones cargados con explosivos, a veces precedidos por señuelos más baratos para obligar a los sistemas antiaéreos a gastar munición y revelar posiciones. Esa lógica de ataque por saturación ya hizo que los puertos, refinerías, estaciones de bombeo y terminales sean objetivos prioritarios. De hecho, en marzo, al menos 40% de la capacidad exportadora rusa de petróleo quedo frenada por ataques, daños o interrupciones asociadas.

Tal vez te interese: Renault analiza comenzar fabricar drones en Ucrania

Salir de la versión móvil