Artemisa II sigue avanzando hacia la Luna sin contratiempos. Ahora, se encuentra más cerca de la Luna que de la Tierra y se prepara para el objetivo principal de la misión, el sobrevuelo lunar. Después de completar con éxito la inyección translunar (TLI) y llevar a cabo tareas de rutina, la tripulación se concentra en la preparación operativa de la cápsula y la ejecución de pruebas para validar el desempeño del vehículo en espacio profundo.
Después de la inyección translunar exitosa el 2 de abril, la NASA tenía prevista una maniobra de corrección de trayectoria. Sin embargo, ese encendido de motor no fue necesario porque Orión había tomado el camino óptimo. En vez de usar esa maniobra, los equipos cambiaron la orientación de la nave para despejar una línea de ventilación del sistema de aguas residuales. Este fue un problema menor que no afectó la trayectoria general ni el funcionamiento básico del baño. En esa misma fase del vuelo, el sistema de comunicaciones ópticas de Orión también superó los 100 gigabytes de datos enviados a la Tierra, una demostración tecnológica importante para futuras misiones de espacio profundo.
Procedimientos y preparaciones de cara al sobrevuelo lunar
La última actualización de la NASA confirma, por un lado, que la misión sigue la trayectoria nominal. Y, por otro lado, informa que la tripulación avanzó con tareas de rutina, preparación de cabina, ensayo de procedimientos y revisión del plan de observación lunar que ejecutará durante la ventana de sobrevuelo.
En particular, NASA destaca que la tripulación completó una demostración de pilotaje manual de Orión en espacio profundo. Christina Koch y Jeremy Hansen tomaron turnos al mando de la nave durante 41 minutos para probar dos modos distintos de control con propulsores, con el objetivo de reunir más información sobre las capacidades de maniobra del vehículo. Más adelante, Reid Wiseman y Victor Glover repetirán la prueba para aportar nuevas referencias operativas desde la perspectiva del resto de la tripulación.
En paralelo, los astronautas también revisaron la lista de objetivos científicos y visuales que deberán observar durante el sobrevuelo lunar del lunes 6 de abril. La observación durará unas seis horas y permitirá fotografiar cráteres, antiguas coladas de lava, grietas y otras formaciones geológicas. El punto de máximo acercamiento será a unos 6.544 km de la superficie lunar, lo que permitirá ver el disco lunar completo, incluso zonas cercanas a los polos.
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