Después de un lanzamiento y una inserción orbital exitosos, la NASA confirmó que Artemisa II superó la inyección translunar (TLI). Se trata la maniobra más importante desde el despegue, que sacó a Orión de la órbita terrestre y la puso en trayectoria hacia la Luna. Así, Artemisa II dejó atrás su fase inicial y comenzó su verdadero viaje de espacio profundo. Se trata del primer viaje tripulado alrededor del satélite natural de la Tierra desde la era Apolo, y de la primera misión tripulada del programa Artemisa.

El encendido comenzó a las 08:49 p.m. (hora de Argentina) del jueves 2 de abril y duró 5 minutos y 50 segundos. La maniobra utilizó el motor principal del módulo de servicio de Orión, que puede entregar hasta 2.720 kgf. Según la NASA, al momento del encendido la nave tenía una masa de unas 26.300 kg y consumió 450 kg de combustible durante la operación.
Solo buenas noticias
La TLI es la maniobra que realmente compromete a la misión con su trayectoria lunar, puesto que hasta ese momento Orión todavía se encontraba orbitando alrededor de la Tierra. Con la inyección translunar completada, la nave pasó de una órbita alta terrestre a una trayectoria que la llevará alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra. Todo ese camino constituye un vuelo que durará unos 10 días.
La actualización oficial también explica que la misión ya entró en una rutina de operaciones más estable. La tripulación comenzó a usar el dispositivo de ejercicio flywheel, un sistema compacto que funciona con cables y resistencia mecánica, que los astronautas usan para mantener su condición física. La tripulación incluso dio entrevistas en vivo a distintos medios de comunicación desde la nave. NASA indicó además que los astronautas verificaron con éxito la carga útil científica AVATAR u “organ-on-a-chip”, un experimento científico para estudiar cómo afectan la radiación y la microgravedad al cuerpo humano.
En paralelo, la agencia explicó la breve pérdida de comunicaciones entre Tierra y tripulación, ocurrida poco después de alcanzar la órbita, una de las anomalías registradas en las primeras horas de vuelo. Según la agencia, no se debió a una falla de Orión sino a un problema de configuración en tierra vinculado al sistema Tracking and Data Relay Satellite. Sin embargo, el inconveniente se corrigió rápidamente y no tuvo impacto en las operaciones de la misión.

Próxima parada: la Luna
A partir de ahora, la atención estará puesta en el sobrevuelo lunar. NASA informó que su equipo científico ya trabaja en un plan de observación para la ventana de seis horas prevista para el lunes 6 de abril. Durante ese tramo, la tripulación deberá registrar rasgos de la superficie lunar útiles para la ciencia, como cráteres, antiguas coladas de lava y fracturas. Además, tendrá la oportunidad de observar un eclipse solar de casi una hora desde la perspectiva de la nave. Ese evento también podría servir para buscar destellos de impactos de meteoroides, polvo por encima del borde lunar y otros objetivos de espacio profundo.
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