Este lunes 1 de abril por la tarde, la misión Artemisa II despegó hacia la Luna y, desde entonces, avanza dentro de lo previsto. Después del lanzamiento, la nave Orión se separó primero del Space Launch System (SLS) y luego de la etapa superior Interim Cryogenic Propulsion Stage (ICPS). Después, en sus primeras horas de vuelo de forma autónoma, la cápsula desplegó sus paneles solares, ajustó su órbita alrededor de la Tierra y superó una falla menor en uno de sus sistemas internos. La tripulación también ensayó con éxtio una maniobra de aproximación mientras se preparaba para el encendido que debía enviarla rumbo a la Luna.

Artemisa II es una misión de 10 días alrededor de la Luna y de regreso, con una tripulación integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Se trata del primer vuelo tripulado del programa Artemisa y de una misión pensada para probar, en condiciones reales, los sistemas que NASA quiere usar en expediciones lunares más complejas.
¿En qué instancia se encuentra Artemisa II?
El lanzamiento ocurrió a las 7:35 p.m. (hora de Argentina) desde el Complejo 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida. En el despegue, el SLS generó 4 millones de kilogramos de empuje, impulsado por sus dos boosters y cuatro motores RS-25. Minutos después, Orión desplegó por completo sus cuatro paneles solares para asegurar energía durante el resto del viaje.
Después, la etapa superior ICPS encendió su motor RL10 para elevar el perigeo –el punto más bajo de la órbita–. Sin embargo, poco después se produjo una breve pérdida de datos de comunicaciones entre la nave y tierra. Afortunadamente, según NASA, el problema se resolvió rápido y la tripulación siguió oyendo a control de misión durante todo el evento. Más tarde, la misma etapa realizó el encendido para elevar el apogeo –el punto más alto de la órbita–, mientras los astronautas empezaban a acondicionar la nave para los siguientes 10 días a bordo.
Con esa órbita inicial ya refinada, la Orión se separó de la ICPS, que quedó libre en el espacio. Luego, la tripulación llevó a cabo una demostración de operaciones de proximidad con esa etapa que duró unos 70 minutos. Orion se acercó y se alejó de la ICPS usando sus sensores de navegación y pequeños propulsores, para comprobar cómo responde la nave cuando los astronautas la maniobran cerca de otro vehículo. Finalmente, Orión se alejó y la ICPS quedó libre y preparada para una reentrada controlada sobre una zona remota del Pacífico.

El baño de Orión: un inconveniente a bordo
En paralelo, apareció un problema a bordo. Durante la revisión del baño de Orión, la tripulación reportó una luz intermitente de falla. NASA indicó que el equipo en tierra estaba analizando el origen del inconveniente y, horas después, confirmó que el sistema volvió a operar con normalidad tras el trabajo conjunto entre control de misión y los astronautas. Más tarde, durante la mañana del 2 de abril, Orión ejecutó otro encendido, ahora con el motor principal de su módulo de servicio. La operación duró 43 segundos y elevó otra vez el punto más bajo de su órbita para dejar la nave en una órbita alta estable alineada con la ruta hacia la Luna.
La última actualización oficial indica que la gerencia de misión debía revisar el estado general de la nave antes de autorizar la inyección translunar. Si esa verificación sale como se espera, el nuevo encendido de motores está programado para el 2 de abril a las 8:49 p.m. (hora de Argentina), con una duración de 5 minutos y 51 segundos y un cambio de velocidad de 1.400 km/h. Con esa operación, Artemisa II abandonará la órbita terrestre y comenzará su verdadero camino hacia la Luna.
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