El 1 de abril de 2026 la misión Artemisa II será la primera misión tripulada hacia la Luna desde la finalización del programa Apolo de la NASA en 1972. Es el segundo vuelo programado del programa Artemis de la NASA y el primero en transportar astronautas a bordo del cohete Space Launch System (SLS) y la nave espacial Orion. La misión enviará a cuatro astronautas en un viaje circular alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra, poniendo a prueba los sistemas que eventualmente permitirán el regreso de los humanos a la superficie lunar. El lanzamiento de la misión, de aproximadamente 10 días de duración, sujeto a la finalización de las pruebas y los hitos de integración.

Apolo 8: la mayor hazaña del espacio
Hace 58 años, en diciembre de 1968, la NASA lanzaba la primera misión espacial de sobrevuelo lunar, el Apolo 8, convirtiéndose en un hito histórico de la navegación espacial, siendo la primera vez que el humano abandonaba nuestro planeta. Además, es considerada una de las misiones más audaces de la historia, no solo por el peso político que tuvo debido a la carrera espacial que se estaba llevando a cabo con la URSS, sino por el riesgo de enviar el cohete Saturno V, con apenas meses de preparación, y el desafío de quedar atrapados en la órbita lunar y estrellarse, posiblemente. Así, el 21 de diciembre de 1968, Frank Borman, Jim Lovell y William Anders, despegaron a bordo del cohete Saturno V, desde el Complejo de Lanzamiento 39 (LC-39) del Centro Espacial Kennedy en Merritt Island, Florida.
Saturno V: el coloso de la NASA
El Saturno V, considerado el “caballo de batalla” de la NASA hasta la llegada del SLS y la Starship, fue lanzado 13 veces entre 1967 y 1973, sin perder jamás tripulación ni carga útil. El coloso de 110, 6 metros de altura por 10,1 metros de diámetro en la base, contaba con tres etapas: la primera etapa (S-IC), tenía cinco motores F-1, los motores de cámara única más potentes de la historia. Su función era sacar al gigante de la atmósfera densa. La segunda etapa (S-II): utilizaba cinco motores J-2 alimentados por hidrógeno líquido. Llevaba al cohete casi a la velocidad orbital. Por último, la tercera etapa (S-IVB): tenía un solo motor J-2 que se servía para empujar a los astronautas hacia la Luna.
A bordo del coloso Saturno V, los tres astronautas tardaron tres días en arribar a la Luna. Al llegar, orbitaron la Luna 10 veces durante 20 horas, haciendo de nuevo historia al escaparse de la órbita lunar para no quedar atrapados. Seis días más tarde de su partida, el 27 de diciembre de 1968, el Apolo 8 regresó a la Tierra, amerizando en una base oceánica en el pacífico. Con esto finalizaba la misión Apolo 8, que consistía en demostrar que el ser humano podía escapar de la órbita terrestre y llegar a la Luna.

Space Launch System: la tecnología más refinada de la NASA
Por su lado Artemisa II será la primera prueba completa del sistema de exploración del espacio profundo de la NASA con astronautas a bordo. Será en el cohete Space Launch System (SLS), donde se enviará la cápsula Orion con la tripulación a la Luna. El SLS, con 98 metros de altura, es el cohete más potente actualmente en servicio, con un 15% más de empuje que su hermano Saturno: 39,1 millones de Newtons de fuerza en el despegue frente a los 34,5 millones del Saturno V. El SLS cuenta con cuatro motores RS-25 de quema de hidrógeno y oxígeno líquido. Además cuenta con dos boosters laterales con propulsores de combustible sólido que aportan el 75% del empuje inicial.
A pesar de que cada misión representa un punto de referencia generacional de viajes a la Luna, es inevitable que surjan algunas comparativas. Estas son algunas diferencias clave entre Artemisa II y Apolo 8:
El propósito: probar el salto al vacío
Apolo 8 fue una misión improvisada por la presión de la carrera espacial contra la URSS. El objetivo era probar si el Saturno V y el módulo de mando podían llegar a la Luna y regresar. Pasaron de probar el cohete en órbita terrestre a mandarlo a la Luna en un solo salto. Artemisa II es una misión planeada meticulosamente para validar la nave Orion con tripulación. La misión es un examen de los sistemas de soporte vital y comunicaciones en el espacio profundo antes de intentar el descenso con Artemis III.
¿Órbita o sobrevuelo?
Apolo 8 entró en órbita: Frank Borman, Jim Lovell y Bill Anders orbitaron la Luna 10 veces. Estuvieron atrapados por la gravedad lunar y tuvieron que encender el motor para escapar de ella y volver a casa. Por su lado, Artemisa II cuenta con trayectoria de retorno libre, es decir, no entrará en órbita cerrada. Utilizará una figura en “8” que aprovecha la gravedad lunar para “catapultar” la nave de regreso a la Tierra de forma natural. Es una medida de seguridad: si los motores fallan, la física los trae de vuelta automáticamente.

Sextante vs Navegación Óptica
Los astronautas del Apolo 8 usaron un sextante manual para medir ángulos entre estrellas y el horizonte lunar para saber dónde estaban. La potencia de cálculo de su computadora era menor que la de un termostato moderno. Paralelamente, la nave Orion utiliza navegación óptica autónoma, cámaras de alta resolución que reconocen cráteres y estrellas para posicionarse sin ayuda de la Tierra si fuera necesario.
Contexto histórico y tripulación
El Apolo 8 se lanzó en un convulso 1968 marcado por la Guerra Fría, la Guerra de Vietnam, con una tripulación de tres hombres blancos estadounidenses. Por otro lado, Artemis II despega en una era de cooperación internacional y diversidad. La misión de 2026 llevará a bordo a la primera mujer, Christina Koch, al primer piloto afroamericano, Victor Glover y al primer canadiense , Jeremy Hansen, junto con el estadounidense Reid Wiseman Mientras que la hazaña de 1968 nos regaló la icónica primera foto del Earthrise de la salida de la Tierra , Artemis II busca retransmitir el evento en alta definición 4K, transformando aquel hito político de supervivencia en un paso planificado y global hacia la permanencia humana en el espacio.

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