El Comando Espacial de Estados Unidos finalmente puso en marcha su traslado a Alabama. En esta primera etapa, comenzó a adaptar instalaciones existentes en Redstone Arsenal para operar desde allí antes de que esté listo el nuevo edificio. El proceso se hará de forma progresiva y apunta a instalar su sede definitiva en Huntsville hacia 2031.

La mudanza se concretó tras varios años de idas y vueltas. En 2023, la administración de Joe Biden había decidido mantener la sede permanente en Colorado Springs por razones de continuidad operativa. Sin embargo, en septiembre de 2025 Donald Trump revirtió esa resolución y volvió a elegir Huntsville, en Alabama.
El Comando Espacial es el organismo militar de Estados Unidos encargado de organizar y conducir las operaciones en el espacio para proteger los intereses del país y de sus aliados. Para eso, reúne capacidades de distintas fuerzas armadas y coordina buena parte del uso militar de este dominio. Entre sus funciones más importantes están la protección de satélites y otros activos en órbita, así como el apoyo a operaciones globales que dependen de comunicaciones y redes seguras.
Una mudanza por etapas
Ahora, el general Stephen Whiting, comandante del Comando Espacial, testificó en una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado, donde explicó cómo se hará esa transición. El primer paso será habilitar en abril una instalación segura tipo SCIF (Sensitive Compartmented Information Facility) –un espacio especialmente preparado para trabajar con información altamente clasificada– con capacidad para más de 80 personas. A partir de ahí, el personal empezará a trasladarse de manera gradual. Hoy ya hay una pequeña oficina funcionando en Huntsville y el objetivo es llegar a unas 200 personas trabajando allí antes de fin de año, mientras se avanza con la construcción de la sede permanente.
El plan oficial busca evitar una mudanza brusca que afecte la misión. Por eso, el Pentágono mantendrá funciones en Colorado el tiempo que sea necesario, ofreciendo incentivos para que parte del personal se mude a Alabama, mientras también ofrece incentivos de retención a quienes deban seguir en la base actual durante la transición. Según Whiting, esa continuidad operativa es clave para que el mando no pierda capacidad mientras cambia de sede.
Por su parte, la elección de Huntsville se apoya en que la ciudad y Redstone Arsenal ya concentran infraestructura militar, industria de defensa y actividad espacial. Además, allí se encuentran el Marshall Space Flight Center de la NASA y contratistas clave del sector. Así, aunque la decisión quedó atravesada por una fuerte puja política y por el respaldo de Trump a Alabama frente a Colorado, el destino elegido también tiene fundamentos estratégicos para albergar un mando de estas características.
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