Corea del Norte volvió a tensar el tablero internacional con un nuevo ensayo de misiles nucleares en un momento delicado para la seguridad global. Mientras la atención mundial sigue concentrada en la guerra de Estados Unidos, Israel e Irán, Pyongyang exhibió otra vez su poder de fuego.

Según medios estatales norcoreanos, Kim Jong Un supervisó el lanzamiento de 12 sistemas de cohetes múltiples de 600 milímetros, junto con su hija Kim Ju Ae. Sin embargo, Estados Unidos y Corea del Sur hablan de misiles balísiticos de corto alcance, porque su tamaño, alcance y perfil de vuelo lo ponen mucho más cerca de un SRBM que de una artillería convencional. El ensayo coincidió con los ejercicios militares conjuntos Freedom Shield que realizan Estados Unidos y Corea del Sur entre el 9 y el 19 de marzo, maniobras que el régimen norcoreano considera una “práctica de guerra”. En paralelo, la crisis en torno a Irán profundizó la percepción de un escenario internacional cada vez más inestable y fragmentado.
Los “lanzacohetes múltiples supergrandes” de 600 mm de norcorea
Pyongyang presentó la prueba como una demostración de sus capacidades nucleares tácticas. Los misiles empleados, identificados informalmente como KN-25, tienen una longitud de 8,1 a 8,6 metros y pueden golpear objetivos a unos 420 kilómetros de distancia, aunque el alcance demostrado en el ensayo fue de 380 km. También se lo describe como un arma de trayectoria balística o muy deprimida, es decir, un vuelo relativamente bajo para complicar la defensa rival. En paralelo, expertos especulan una masa de lanzamiento de 3.500 kg, una carga militar de 300 kg y una masa de propelente de 2.400 kg. Sin embargo, estos datos no están confirmados.
Los KN-25 son armas que, por su precisión, movilidad y alcance, se mueven en una zona gris entre la artillería pesada y los misiles balísticos. Corea del Sur, de hecho, denunció que detectó más de 10 proyectiles balísticos disparados desde las cercanías de Pyongyang hacia el Mar del Este. Además, condenó el lanzamiento por considerar que viola resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.


El avance de Corea del Norte en materia de defensa
La prueba de este fin de semana no fue un episodio aislado. A comienzos de enero, Corea del Norte también informó una prueba de misil hipersónico, y a principios de marzo Kim supervisó ensayos de misiles desde un destructor de 5.000 toneladas. El mensaje es que el régimen no solo busca mostrar volumen de fuego, sino también ampliar sus capacidades en distintos frentes: tierra, mar y plataformas más difíciles de interceptar.
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