La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) llevó al reactor multipropósito RA-10 a la Argentina Week 2026, el evento oficial de promoción de inversiones que se realiza en Nueva York. Allí, el proyecto se presentó como una de las principales cartas tecnológicas del país para promover nuevos negocios, cooperación e inserción internacional en el sector nuclear. La presentación se da mientras el reactor atraviesa su etapa final de obra, con una puesta en marcha está prevista para septiembre de 2026.

Argentina Week reúne a empresarios, funcionarios y ejecutivos de sectores como energía, minería, tecnología y finanzas, con el objetivo de atraer inversiones hacia la Argentina. En ese marco, el RA-10 aparece como un activo especialmente atractivo porque combina capacidad industrial, valor científico y una aplicación directa en salud.
El reactor argentino multipropósito RA-10
El reactor está ubicado en el Centro Atómico Ezeiza y es una instalación de 30 megavatios, de tipo pileta abierta. Está diseñado para producir radioisótopos, hacer ensayos sobre combustibles y materiales, y alimentar investigaciones con haces de neutrones.
Entre sus objetivos principales el reactor busca ampliar la producción de molibdeno-99. Este radioisótopo es clave porque de él se obtiene el tecnecio-99m, utilizado en alrededor del 80% de los estudios de medicina nuclear en el mundo. Según la CNEA, el RA-10 podrá producir más de 2.000 curies semanales de molibdeno-99 y cubrir hasta el 20% de la demanda global en su capacidad máxima.
Sin embargo, el proyecto no se limita a la medicina nuclear. La CNEA destaca que el RA-10 también producirá silicio dopado por transmutación neutrónica, un insumo de alta calidad para electrónica de potencia, clave en industrias vinculadas a la electrificación y a tecnologías avanzadas. Además, el complejo permitirá ensayar y calificar nuevos combustibles y materiales nucleares. También trabajará junto al Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones, pensado para investigaciones en ciencia de materiales, biología, bioquímica y otros campos donde los laboratorios convencionales no alcanzan.
En enero de este año, además, comenzaron pruebas críticas del sistema de refrigeración primario, fundamental para sostener temperatras seguras durante la operación. Esto indica que el reactor dejó atrás la etapa constructiva y entró en su tramo de validación técnica previa a la operación.
El potencial tecnológico del reactor
La CNEA sostiene que, en paralelo al abastecimiento local y regional de radiofármacos, el RA-10 puede abrir un nuevo mercado exportador para la Argentina. Según la información del proyecto, se estiman ventas entre US$ 80 y 100 millones anuales y una producción de 80 toneladas de lingotes de silicio dopado, equivalente al 40% del mercado mundial actual.
Así, la presentación del RA-10 en Nueva York declara la intención de Argentina por posicionarse en un mercado global reducido, donde son pocos los países capaces de diseñar, construir y operar infraestructura nuclear compleja con aplicaciones concretas en salud, ciencia e industria.
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