ArianeGroup y la Agencia Espacial Europea (ESA) firmaron un nuevo contrato dentro del Future Launchers Preparatory Programme (FLPP) para continuar el desarrollo de GRETA, un motor experimental pensado para futuras misiones y etapas superiores europeas. El acuerdo llega después de una campaña de ensayos en banco o hot-fire que se dio por exitosa durante 2025 en Alemania. La idea es que Europa quiere ampliar su cartera de propulsión con alternativas más seguras de manipular y con menor impacto ambiental que los propelentes tradicionales.
GRETA forma parte de una línea de trabajo de la ESA para madurar tecnologías que después escalar a sistemas reales de vuelo, desde módulos lunares hasta etapas capaces de ubicar satélites con más precisión. En esa línea, la ESA ya plantea que este tipo de propulsión podría servir para lander lunares o para kick stages como Astris, un complemento en desarrollo para ampliar la versatilidad de Ariane 6.
Características técnicas y capacidades
GRETA está explorando una combinación de propelentes poco habitual para motores similares: peróxido de hidrógeno y etanol. El objetivo es reemplazar, cuando sea posible, a propelentes hipergólicos usados en motores reencendibles de empuje similar, como los basados en monometilhidrazina (MMH). La idea es recudir mayores exigencias de seguridad por toxicidad y manejo, resignando la ignición fácil de los hipergólicos. Además, este cambio introduce nuevos desafíos de encendido y estabilidad de combustión, además de validaciones finas de refrigeración y materiales.
Según la ESA, la campaña de pruebas se realizó en 2025 en Trauen, Alemania, utilizando un banco instrumentado para medir variables como presión y temperatura. En particular, GRETA presenta 5 kN de empuje y apunta a demostrar múltiples reencendidos confiables. Durante los ensayos, el motor mostró operaciones estables, apagados controlados y encendidos repetidos, con disparos continuos de más de 40 segundos.
En el plano de ingeniería, la cámara de combustión, de 30 cm de altura, se fabrica con técnicas de metalurgia por fusión láser. Esta apuesta permite geometrías internas complejas, como el sistema de refrigeración que usa canales integrados muy cerca de la pared interna, justo donde el material enfrenta gases de combustión que pueden superar los 2000 °C. Un mejor diseño de esos pasajes implica mejor eficiencia y durabilidad. La ESA señala que la campaña entregó datos críticos sobre performance de combustión y comportamiento de enfriamiento, variables que suelen definir si un diseño es escalable.

Made in Europe, tested in Germany
La contribución alemana al desarrollo está coordinada por el Centro Aeroespacial Alemán (DLR). A futuro, el próximo hito será probar un demostrador de motor completo en 2027. En paralelo, la ESA indica que el 6 de febrero de 2026 se inició la siguiente fase del proyecto con ArianeGroup para capitalizar lo aprendido y avanzar hacia un diseño flight-like.
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