La Fuerza Aérea Argentina (FAA), a través de la Dirección General de Investigación y Desarrollo, instaló y desplegó tecnología de vigilancia aérea en el extremo austral para fortalecer el monitoreo del tránsito en una zona donde la actividad crece fuerte durante la Campaña Antártica de Verano. El movimiento combina comunicaciones y sensores, con la idea de construir una imagen más completa del espacio aéreo en la Patagonia y Antártida Argentina, un punto sensible del mapa.

La Fuerza Aérea Argentina (FAA) finalizó el desarrollo e instalación de nodos de recepción en la X Brigada Aérea Río Gallegos y en la Base Conjunta Antártica Marambio. Los trabajos fueron realizados por el personal calificado de la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la FAA correspondiente al Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Aeronáuticas (CITeA).
La Fuerza Aérea Argentina (FAA) finalizó el desarrollo e instalación de nodos de recepción en la X Brigada Aérea Río Gallegos y en la Base Conjunta Antártica Marambio. Los trabajos fueron realizados por el personal calificado de la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la FAA correspondiente al Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Aeronáuticas (CITeA). Crédito: Ministerio de Defensa/Fuerza Aérea Argentina.

La novedad gira en torno a CITeA Track, desarrollado por el Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Aeronáuticas. Se trata de un sistema que opera con ADS-B, una tecnología que permite conocer en tiempo real la posición que transmiten aeronaves cooperativas. El sistema fue probado más de dos años en instalaciones de Córdoba antes del despliegue definitivo y fue diseñado para soportar viento, nieve y temperaturas extremas, con conectividad remota y satelital.

¿Qué es ADS-B?

ADS-B (Automatic Dependent Surveillance–Broadcast) es parte de un sistema de control aéreo para la aviación moderna. Este dispositivo cumple la función de “consultar” a la aeronave su posición en tiempo real. En paralelo, los aviones cooperativos (como las aeronaves comerciales o civiles) calculan su ubicación con navegación satelital en tiempo real y la transmite de forma periódica. Así, se genera otro canal de vigilancia independiente de los radares tradicionales. En general, sirve para control de tránsito aéreo y para construir conciencia situacional, sobre todo en regiones extensas, con baja cobertura y clima hostil.

Este movimiento se inscribe en la Campaña Antártica de Verano, momento en el que aumenta el flujo de vuelos hacia y desde bases en el continente blanco. En ese contexto, más operaciones requieren una mayor coordinación y tránsito de los datos en tiempo real, para mejorar la lectura de las torres y centros de control.

El nuevo dispositivo de monitoreo ADS-B de Argentina en Rio Gallegos y Marambio.
Los nuevos sensores o dispositivos de monitoreo ADS-B de la Fuerza Aérea Argentina en Rio Gallegos y Marambio. Crédito: Ministerio de Defensa/Fuerza Aérea Argentina.

Según la información publicada, los nuevos dispositivos se colocaron en la X Brigada Aérea Río Gallegos y en la Base Conjunta Antártica Marambio. Los nodos del sistema consolidan datos para generar una imagen unificada del tránsito aéreo útil para torres de control y para el Centro de Vigilancia y Control del Espacio Aéreo. Además, la arquitectura está pensada para operar en condiciones extremas y con conectividad remota, incluso satelital.

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