La reciente incorporación de los aviones de combate F-16 MLU a la Fuerza Aérea Argentina ha generado una serie de debates en torno a la antigüedad de las aeronaves y las capacidades que puede aportar el sistema de armas proveniente de Dinamarca. Pese a que se trata de cazas con más de cuatro décadas de servicio, las aeronaves han recibido constantes modernizaciones que permiten considerarlas como plataformas más que válidas para los requerimientos locales.

Vale recordar que la Fuerza Aérea Argentina incorporó oficialmente en diciembre del 2025 su primera tanda de seis ejemplares operativos de F-16AM/BM Fighting Falcon, aviones de combate que fueron presentados oportunamente en el Área Material Río Cuarto y, a la sociedad, con un sobrevuelo de la ciudad autónoma de Buenos Aires. Este grupo inicial corresponde a una adquisición de 24 ejemplares operativos y a la unidad N° 25, la cual cumple funciones de adiestramiento en tierra para tripulaciones y personal técnico.
La adquisición de estos aviones de combate representará un importante salto en lo que refiere a tecnología aplicada a la aviación de combate para la Argentina, ya que ofrece una serie de capacidades previamente inexistentes en la Fuerza Aérea. Además de las aeronaves, también se tiene que considerar el complemento de material y tecnología que hace al sistema de armas, que incluye: armamento, sistema de entrenamiento en tierra, equipamiento especializado, entre otros.
Los F-16 A/B de Dinamarca
Bajo el requerimiento de modernizar su Fuerza Aérea, Dinamarca se une a Noruega, Bélgica y los Países Bajo en la década de los 70 para la adquisición del avión de combate F-16 Fighting Falcon. La compra conjunta, la cual también estaba integrada por Estados Unidos bajo el Programa del Caza Multi Nacional, implicó que las Fuerzas Aéreas Europeas adquirieran 348 ejemplares en una instancia inicial, aeronaves que también se fabricarían en territorio europeo. La Real Fuerza Aérea Danesa incorporaría 58 F-16 A/B correspondientes a los Block 10 y 15 producidos por SABCA (Bélgica). En 1984 se adquirirían 12 unidades adicionales, las cuales fueron fabricadas en Países Bajos por Fokker. Finalmente, ya en los 90, se sumarían otras 7 aeronaves provenientes de los stocks de Estados Unidos.

Con el paso de los años, los F-16 A/B europeos y de Estados Unidos fueron incorporando diversas mejoras y nuevas tecnologías. Muchas de estas capacidades se desarrollaron para las variantes F-16 C/D, pero serían incorporadas a los Blocks más antiguos a los fines de mantener al día a los aviones de combate. “No existe el avión antiguo, si el desactualizado”.
Apoyándose en el Programa Multinacional de Mejora por Etapas (MSIP), iniciativa que se concibió para implementar mejoras de capacidades en los nuevos F-16 C/D a medida que fueran desarrollándose, los F-16 A/B europeos y de Estados Unidos se verían favorecidos, ya que las incorporarían a los fines de contar con capacidades similares a las nuevas versiones.
En 1987 se da la Primera Actualización de la Capacidad Operativa (OCU) para los F-16 Block 10 y Block 15, iniciativa por la cual se implementa la ampliación de la capacidades con la introducción de nuevas tecnologías asociadas a la informática, radar, armamento, motor y otros sistemas. Junto al MSIP, esta actualización sirvió como experiencia para la gran puesta a día de los F-16 daneses: La Modernización de Media Vida o MLU.

La Real Fuerza Aérea Danesa integraría el programa MLU desde un inicio, con el objetivo de que sus F-16 incorporaran las nuevas tecnologías adoptadas en las variantes más modernas del F-16 C/D. La implementación, realizada en conjunto con los socios europeos y Estados Unidos, vio la modificación de 61 Fighting Falcon, trabajos que se realizaron localmente en la Base Aérea Aalborg. El programa MLU se extendería en el tiempo, introduciendo nuevas mejoras a medidas que eran desarrolladas, lo que derivó en una serie de fases o Tapes. Los F-16 argentinos se incorporaron con el MLU 6.5 Tape, uno de los más actuales para la variante A/B.
Capacidades y tecnologías detrás de los F-16 argentinos
Radar: Los F-16 argentinos cuentan con un radar doppler de estado sólido y alcance medio Westinghouse (Northrop) AN/APG-66(v)2. Se trata de una variante mejorada del radar inicial del F-16 A/B, con incremento en el alcance de detección y seguimiento, así como mejoras en fiabilidad y velocidad de procesamiento. Su desarrollo también se centró con la intención de reducir volumen y peso, además de permitir el uso de misiles aire-aire de alcance medio AIM-120 AMRAAM. Ha recibido diversas mejoras de software a los fines de expandir las capacidades de sus modos.
Link 16: Sistema estandarizado de comunicaciones para transmitir e intercambiar datos tácticos en tiempo real mediante enlaces y redes. Proporciona múltiples vías de comunicación simultáneas entre diversas plataformas aéreas, terrestres y navales, ampliando considerablemente los márgenes de seguridad y la conciencia situacional.

Display montado en el Casco: También conocido como HMS, los F-16 de la Argentina cuentan con esta capacidad que les permite a los pilotos contar en su casco con imágenes y simbología similar a la del HUD (presentador frontal). El sistema fue concebido para ampliar la conciencia situacional del piloto, brindando información constantemente pese a los movimientos que realice.
Sistema de contramedidas y alerta: A partir del M3 Tape, los F-16 daneses incorporaron los pilones con Sistema Dispensador Integrado (PIDS), el cual también ofrece sistema de alerta en su variante PIDS+, así como el pilón con Sistema de Contramedida Electrónica Integrada (ECIPS). Estos complementan al sistema de alerta de radar AN/ALR-56C a los fines de brindar una mayor cobertura a la aeronave.
Sistema electro-ópticos/infrarrojo: Con las diversas actualizaciones adoptadas en los M Tape, los F-16 MLU son compatibles con diversos pods electro-ópticos/IR para detección, seguimiento e iluminación láser de objetivos. En el caso de los F-16 de Dinamarca, los mismos operaron con el sistema AN/AAQ-28(V) Litening G4.

Armamento: Pese a que los F-16 llevados al estándar M6.5 Tape son compatibles con una amplia gama de armamento, de momento la Fuerza Aérea Argentina ha solicitado a Estados Unidos la compra de misiles aire-aire AMRAAM y bomba guiadas por láser GBU-12 Paveway II.
En el caso del AMRAAM, Argentina solicitó la compra de la variante AIM-120-C8, la cual corresponde a la versión de exportación más avanzada del bloque C. El AMRAAM es un misil de alcance medio, del tipo “dispara y olvida”.
La gama de armamento compatible con los F-16 daneses incluye desde bombas guiadas por GPS GBU-39 SDB y de la familia JDAM, pasando a misiles aire-aire de corto alcance AIM-9X.
Equipos varios: El material solicitado por Argentina para sus F-16 también contempla radios tácticas AN/ARC-238, equipo que es capaz de cubrir el rango de frecuencias de 30 MHz a 400 MHz y que también es compatible con los algoritmos de salto de frecuencia de la OTAN (TRANSEC) HAVE QUICK II y SATURN.

La solicitud se amplía con sistemas criptográficos KY-58M y KIV-78, así como con cargadores de claves AN/PYQ-10. Este último es un para recibir, almacenar y transferir datos de forma segura entre equipos criptográficos y de comunicaciones compatibles.
Imagen de portada: Christian Beeckman Tremul – Zona Militar
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