
Hace unos días, el Ministerio de Defensa de España confirmó que el satélite militar de comunicaciones SpainSat NG II quedó inutilizado tras sufrir un impacto de basura espacial. El orbitador se encontraba a unos 50.000 km de la Tierra mientras se dirigía a su posición final en órbita geoestacionaria (GEO). Ahora, Hisdesat, el operador de la constelación, activó un plan de reemplazo y avanza con el SpainSat NG III para sostener la arquitectura de comunicaciones seguras.

Según el Ministerio de Defensa, los daños del impacto en el SpainSat NG II son irreparables, por lo que el satélite no podrá cumplir su misión. Por ahora, la cobertura se mantendrá con el SpainSat NG I y el SpainSat anterior, sin interrupciones del servicio para las Fuerzas Armadas, mientras se avanza con el reemplazo SpainSat NG III.
Un peso pesado de las comunicaciones de defensa
El SpainSat NG II es un satélite de alta complejidad, de 7 metros y 6.100 kg, pensado para comunicaciones gubernamentales y militares en bandas X y Ka, con capacidades de apuntamiento y reconfiguración. El incidente ocurrió durante la fase de elevación de órbita hacia GEO. Indra, socio mayoritario de Hisdesat, explicó que se activó un plan de contingencia luego del impacto, mientras se analizaba la telemetría para dimensionar el daño. Sin embargo, nunca se detalló qué subsistema se vió afectado, solo se comunicó que los daños fueron irrecuperables.
Recientemente, Hidesat y el Ministerio de Defensa lanzaron un proceso de solicitud de ofertas (RFQ) para el SpainSat NG III como reemplazo, aunque todavía no se anunció el contratista principal. En el programa original, Airbus fue el contratista para NG I y NG II, con participación estelar de Thales Alenia Space. Sin embargo, para el NG III por ahora no está confirmado quién lo construirá.
El impacto con basura espacial: un incidente cada vez más común en el espacio
Este accidete también sirve como recordatorio de uno de los mayores problemas de la era espacial moderna: la órbita saturada. La ESA estima que hoy se rastrean unos 40.000 objetos orbitando la Tierra, entre satélites activos e inactivos, etapas de cohetes y fragmentos de desechos. Sin embargo, habría más de 1,2 millones de fragmentos de más de 1 cm, ya capaces de causar daño catastrófico. Y aunque la situación de GEO es distinta a la de la órbita baja, la capacidad de detección de basura a esas alturas es limitada, lo que vuelve especialmente complejos los trayectos de transferencia y la gestión del riesgo.
En lo político-estratégico, el golpe llega en un momento en que Europa busca autonomía y resiliencia en comunicaciones satelitales seguras. El SpainSat NG II era la nueva pieza del sistema NG, y su baja obliga a reordenar plazos sin perder continuidad operativa. Por ahora, el NG I será la columna vertebral, hasta que llegue el NG III.
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