El reactor multipropósito RA-10 inicia pruebas clave del sistema de refrigeración primario

0
Reactor multipropósito RA-10 Ezeiza. Crédito CNEA
Reactor multipropósito RA-10 Ezeiza. Crédito CNEA

El reactor argentino multipropósito RA-10, desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con participación de INVAP, alcanzó esta semana un nuevo hito técnico al iniciar las pruebas del sistema de refrigeración primario. El avance incluyó la puesta en funcionamiento de la primera de las bombas del circuito principal y la configuración del núcleo con elementos combustibles denominados dummies, un paso indispensable para validar el comportamiento hidráulico y de seguridad del reactor antes de su arranque nuclear.

Reactor multipropósito RA-10 Ezeiza
Reactor multipropósito RA-10 Ezeiza

Las pruebas en curso contemplan la operación de una de las tres bombas que integran el circuito de refrigeración primario, mientras que una cuarta permanece en condición de reserva. Por primera vez desde el inicio del proyecto, esta puesta en marcha permitió observar la circulación efectiva del fluido refrigerante a través del circuito principal del reactor, habilitando la verificación integral del desempeño hidráulico del sistema y su adecuación a los parámetros de diseño y seguridad establecidos.

Según informó la CNEA, este proceso marca el comienzo de una secuencia progresiva de ensayos que se extenderá durante aproximadamente dos meses. Durante ese período se evaluará el funcionamiento conjunto de bombas, válvulas, cañerías, instrumentación y sistemas auxiliares asociados al circuito primario, en condiciones representativas de la futura operación del reactor. La validación completa de este sistema es una condición necesaria para avanzar hacia la puesta en marcha del RA-10.

De manera complementaria, se concretó la configuración del núcleo del reactor utilizando elementos combustibles sin carga de uranio, conocidos como muletos o dummies. Estos componentes replican la geometría y la disposición final del núcleo definitivo, pero permiten realizar ensayos en frío sin generación de radiación. Los elementos fueron fabricados por la Planta de Elementos Combustibles para Reactores de Investigación (ECRI), ubicada en el Centro Atómico Constituyentes, en el marco del acuerdo mediante el cual la CNEA produce tanto los prototipos como los elementos combustibles definitivos del RA-10.

Reactor multipropósito RA-10 Ezeiza. Crédito: archivo

Esta configuración del núcleo permite someter al sistema de refrigeración a pruebas en condiciones altamente representativas de la operación real, sin introducir todavía material nuclear. Se trata de una etapa crítica para verificar márgenes térmicos, caudales, pérdidas de carga y respuestas del sistema ante distintos regímenes de operación, antes de avanzar hacia la carga de combustible y los ensayos con criticidad.

El inicio de estas pruebas se suma a hitos recientes del proyecto, como el llenado completo de la pileta del reactor en el Centro Atómico Ezeiza, que habilitó los ensayos preoperacionales. El RA-10 es un reactor de investigación y producción de 30 MW de potencia, del tipo pileta abierta, que utiliza combustible de uranio de bajo enriquecimiento en placas y un reflector de agua pesada para optimizar el uso de neutrones. Su diseño prioriza altos estándares de seguridad, disponibilidad operativa y flexibilidad para múltiples aplicaciones.

Desde una perspectiva estratégica e industrial, el avance del RA-10 consolida una de las capacidades nucleares más relevantes de la Argentina. El reactor está concebido para asegurar el autoabastecimiento nacional de radioisótopos médicos —en particular Molibdeno-99, insumo clave para el Tecnecio-99m utilizado en diagnóstico— y para generar excedentes exportables que podrían cubrir hasta el 20 % de la demanda mundial. A su vez, permitirá la producción de silicio dopado para aplicaciones industriales y abrirá nuevas líneas de investigación en ciencia de materiales y tecnologías basadas en haces de neutrones.

La CNEA prevé que, una vez completados los ensayos del sistema de refrigeración primario y del resto de los sistemas preoperacionales, el proyecto avance hacia la etapa de puesta en marcha bajo licencia nuclear. El cronograma apunta a que el RA-10 entre en operación durante la segunda mitad de 2026, en un contexto donde la confiabilidad de los reactores de investigación y la seguridad del suministro de radioisótopos vuelven a ocupar un lugar central en la agenda nuclear global.

Te puede interesar: La pileta del reactor nuclear argentino RA-10 ya está llena: comienzan los ensayos previos a la puesta en marcha

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí