Este domingo 4 de enero, Kim Jong Un, el líder de Corea del Norte, supervisó una prueba de misiles hipersónicos en el distrito Ryokpho, en la municipalidad de Pyongyang. Según reportó la agencia estatal KCNA, fue el primer ensayo balístico del país de 2026. Los proyectiles apuntaron a blancos a 1.000 km sobre el mar al este del país. En el mismo comunicado, Kim defendió la necesidad de ampliar un disuasivo nuclear fuerte y confiable, en referencia a una reciente crisis geopolítica.
El ensayo se produjo mientras el presidente surcoreano Lee Jae Myung comenzaba una visita de Estado a China, aliado clave de Pyongyang. Además, se da en un contexto internacional complejo, con Estados Unidos atacando Venezuela, acto que Corea del Norte denunció como una violación de soberanía.
Detrás de la declaración política, los sistemas ensayados están diseñados para complicar la defensa antimisiles no porque sean rápidos, sino porque combinan esa velocidad con trayectoria baja y capacidad de maniobra. Eso reduce el tiempo útil de detección, decisión e intercepción.

La diferencia entre balístico e hipersónico
En la jerga militar, la definición de hipersónico suele usarse para ojivas o vehículos que viajan sobre Mach 5. Si bien se trata de velocidades mayores a 5 veces la velocidad del sonido, eso por sí solo no define la amenaza. Un vehículo balístico tradicional también puede alcanzar velocidades muy altas, sobre todo en la fase final.
La diferencia tecnológica que vuelve más difícil la defensa es la maniobrabilidad y el perfil de vuelo. En vez de seguir una parábola predecible, un sistema hipersónico moderno puede ejecutar correcciones laterales y de altitud durante el trayecto. Esto obliga a la defensa a actualizar la solución de interceptación con menos margen y con más incertidumbre sobre el punto de impacto final.
Además, la mayoría de las armas hipersónicas operan en trayectorias más bajas que las de un misil balístico clásico. Esto es útil porque los sistemas de detección terrestres tienen limitaciones por la curvatura de la Tierra y el horizonte del radar. Un blanco que vuela más bajo aparece más tarde en el radar: si se quiere resolver bien y temprano, se debe detectar temprano. En cambio, volando bajo, la detección tardía provoca que se achique la ventana para clasificarlo, asignar un interceptor y ejecutar la defensa.
Así, con un sistema hipersónico maniobrable, la defensa enfrenta dos problemas. Primero, detecta tarde y, una vez que detecta, el blanco puede cambiar el plan.
Esto no significa que sea imposible interceptarlos, pero cambia el enfoque. Aumenta el valor de sensores en tierra y espaciales, y de arquitecturas de seguimiento continuo. Además, obliga a incorporar interceptores y doctrinas que no requiere la defensa balística.

Qué se probó Pyongyang
A partir de imágenes difundidas por medios estatales norcoreanos, analistas sostienen que los misiles observados en el ensayo se parecen a los Hwasong-11 exhibidos en un desfile en octubre de 2025.
Si se confirma la información, el mensaje no es solo que Corea del Norte tiene hipersónicos. Pyongyang busca mostrar que puede lanzarlos con mínima anticipación, reduciendo el margen de detección y decisión.
En paralelo, la prueba encaja en una hoja de ruta anunciada por Norcorea en 2021. Entre sus objetivos de desarrollo nuclear-militar figura el perfeccionamiento de tecnología hipersónica, según recordó un ex viceministro de Defensa surcoreano.
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