¿Qué son las CDR? Cómo la eliminación de dióxido de carbono revoluciona el mercado mundial y el cambio climático

Desde el Acuerdo de París sobre el cambio climático, la eliminación de dióxido de carbono (CDR) representa un pilar fundamental para limitar el aumento de la temperatura global. El objetivo es mantenerla “muy por debajo” de 2°C, cuya eliminación debe proyectarse para antes de 2050 sin que tenga un carácter irreversible. Varios autores y científicos ven un papel pionero en las políticas tanto económicas como climáticas en las técnicas CDR.

¿Qué son exactamente las CDR?

La eliminación de dióxido de carbono (CDR) se refiere a las prácticas destinadas a extraer dióxido de carbono (CO2) del aire y de los océanos. Una vez que se ha eliminado, el CO2 puede ser almacenado de manera prolongada (es decir, secuestrado) o transformado para otros usos. A diferencia de la evitación de carbono, que se centra en prevenir futuras emisiones de CO2, la CDR se ocupa de capturar las emisiones de carbono que ya están presentes en la atmósfera.

Existen diversos métodos de CDR, cada uno con diferentes costos, capacidades de captura de CO2, durabilidad del almacenamiento (es decir, el tiempo que el CO2 puede permanecer almacenado de manera segura) y requisitos de monitoreo (es decir, los recursos necesarios para asegurar el almacenamiento seguro del CO2). No obstante, lo más relevante es que la cantidad de carbono que se elimina y se secuestra debe superar la cantidad emitido a lo largo de todo el proceso asociado al método. Si un enfoque no cumple con este criterio, no se puede considerar una verdadera remoción de carbono.

Distintos medios, mismo resultado

Dentro de las prácticas CDR, existen diversos métodos de eliminación de carbono. Los más importantes son:

Un mercado lleno de oportunidades

Las técnicas de eliminación de dióxido de carbono presentan un de las soluciones principales para reducir el calentamiento global y los objetivos climáticos establecidos. Un informe de 2023 dirigido por la Universidad de Oxford sugiere que la capacidad de CDR basada en tecnología tendrá que aumentar de 1.300 a 4.900 veces para 2050 para limitar el calentamiento de 1,5 a 2 grados Celsius.

Es por esto que la implementación de políticas legales y de financiación son indispensables para estimular el avance de las CDRs. Por ello son especialmente importantes los créditos de carbono. Se destaca el crédito 45Q, promulgado por el gobierno americano, que prevee una compensación de entre US $50 aus $180 por tonelada de CO2 eliminada para DAC y el secuestro de CO2 en formaciones geológicas salinas.

Además se proyecta que el mercado global de eliminación de dióxido de carbono crezca de US$ 3.400 millones en 2024 a us$ 25.000 millones para 2029. También se sugiere una expansión a US$ 50.000 millones para 2030 y potencialmente a más de US$ 250.000 millones para 2035.

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